¿Está a punto de cambiar por fin la suerte de las gafas inteligentes? Durante años, la industria ha sido un dolor de cabeza para Silicon Valley, un “agujero negro financiero” en el que han caído inversiones millonarias sin generar beneficios reales. Pero el socio de Google en este campo, Xreal, cree que el punto de inflexión ha llegado y está lanzando una estrategia doble: una apuesta por la asequibilidad y otra por las experiencias inmersivas.

De un sueño de ciencia ficción a la realidad… rentable

«Todo el mundo pierde dinero», declaró Chi Xu, fundador y CEO de Xreal, en una reciente entrevista con TechCrunch. La premisa, sin embargo, es poderosa: imagina disfrutar de una pantalla flotante de gran tamaño y alta resolución donde quieras, sin necesidad de mirar al teléfono. Los problemas clásicos han sido el factor de forma voluminoso y el software poco atractivo. Pero algo está cambiando.

Aquí viene el detalle importante: Xreal cree que puede alcanzar el punto de equilibrio el próximo año. «El año que viene es cuándo podríamos realmente alcanzar el punto muerto», afirma Xu. La compañía, que también está trabajando en una OPV para antes de que acabe 2026, está aumentando sus márgenes brutos y reduciendo los costes de marketing y ventas.

El Aura: La apuesta avanzada para “haquilar” tu pantalla personal

La punta de lanza es el proyecto Aura, unas gafas con pantallas OLED integradas que prometen experiencias de vídeo inmersivas. El truco (y el posible inconveniente) es que no funcionan solas: van conectadas por cable a una unidad de procesamiento «puck». Este pequeño dispositivo, con forma de teléfono, es el cerebro y se guarda en el bolsillo.

Pero ¿qué obtienes a cambio? Más que solo ver Netflix. La compañía promete una app inmersiva de Google Maps, visualización de vídeos de YouTube en VR e incluso una aplicación de pintura que, mediante seguimiento de manos, te permite crear imágenes holográficas sólo tú puedes ver. También hay juegos y navegación web básica.

«Ya sea siguiendo una receta flotante mientras cocinas, configurando un espacio de trabajo privado en una cafetería o en un vuelo, o viendo una película en una pantalla virtual grande en casa, la experiencia es fluida», promete la empresa.

Actualmente, el Aura sólo está disponible para desarrolladores, pero el plan es un lanzamiento comercial más adelante este mismo año.

Pero espera, hay más… y más barato

Al mismo tiempo, Xreal está atacando el mercado por abajo con una nueva submarca: X By Xreal (o «xbx»). El primer modelo, las a01, son unas gafas de visualización ultrasuaves que parecen canalizar vibras de Xbox, aunque la compañía confía en que el nombre no enfade a Microsoft.

Su filosofía es diferente y más simple. Pesan sólo 62 gramos y no tienen batería propia: se conectan a un teléfono, portátil o consola para proyectar la pantalla. Se centran en casos de uso como ver películas o jugar en pantallas grandes virtuales. Su precio de lanzamiento: 299 dólares.

Las especificaciones incluyen un brillo percibido de 1600 nits, soporte HDR10, un modo anti-temblores y monturas intercambiables. También son compatibles con el accesorio Beam Pro de Xreal, que añade funciones de rastreo 3DoF y acceso al Google Play Store.

Una estrategia de dos frentes

Mientras Meta y Google intentan empaquetar toda la potencia posible en sus gafas, Xreal toma otro camino. Por un lado, el Aura busca ofrecer experiencias XR completas, aunque con el peso (literal) repartido en el «puck». Por otro, el nuevo sub-brando «xbx» apunta directamente a la asequibilidad y comodidad para consumo de contenido, sin pretensiones de usarse mientras caminas.

Las a01 ya están disponibles en China y llegarán a Estados Unidos en julio. Si el ambicioso plan se cumple, 2027 podría ser el año en que Xreal, y quizá toda la industria, pase de soñar con la rentabilidad a finalmente alcanzarla.