Uber se come el mundo del reparto

Uber ha anunciado un acuerdo para adquirir Delivery Hero en una operación valorada en aproximadamente 15.000 millones de dólares (concretamente 14.800 millones en acciones, según los términos oficiales). Con este movimiento, Uber se convertirá en la plataforma de reparto de comida más grande del mundo… fuera de China.

La noticia, confirmada este jueves 16 de julio, pone fin a semanas de especulaciones. Uber ya era el mayor accionista de Delivery Hero, y ahora pasa a la acción directa. La transacción es en su totalidad en acciones, lo que significa que los accionistas de Delivery Hero recibirán títulos de Uber a cambio de sus participaciones.

Un menú de 50 mercados más

Lo que hace especialmente jugoso este acuerdo es el alcance geográfico que suma. Delivery Hero opera en 50 mercados repartidos por África, Asia y Europa, con marcas tan conocidas como foodpanda (presente en Hong Kong, Malasia y otros países) o Hungerstation en Arabia Saudí. Todo ese ecosistema pasará a engrosar el portfolio de Uber Eats.

El CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, lo dejó claro en un comunicado: “Juntos, duplicaremos casi el número de mercados donde ofrecemos tanto movilidad como servicios de entrega, escalando una plataforma probada que creemos generará un valor significativo a largo plazo para nuestros clientes y accionistas”.

Y no es para menos. Según datos de la compañía, los clientes que usan tanto el servicio de transporte como el de reparto gastan tres veces más en Uber que aquellos que solo usan uno. “Esa es nuestra salsa secreta”, explicó Khosrowshahi a CNBC.

Cifras que marean

Para hacerse una idea de la magnitud: la suma de Uber y Delivery Hero generó 236.000 millones de dólares en reservas brutas proforma durante 2025. En comparación, DoorDash, su principal rival en EE.UU., registró 102.000 millones en valor bruto de pedidos. La única compañía que les supera es Meituan en China, con unas reservas de 1,67 billones de yuanes (unos 246.500 millones de dólares) en el mismo periodo.

El acuerdo no solo refuerza el negocio de reparto. Khosrowshahi señaló que también servirá para impulsar el servicio de ride-hailing de Uber en nuevos territorios, doblando prácticamente los mercados donde ambas verticales coexisten.

Una venta paralela y los obstáculos regulatorios

La operación tiene otra pata importante. Delivery Hero ha acordado por separado vender su negocio en 14 mercados donde Uber Eats ya está presente a la firma de inversión neoyorquina SSW Partners por 1.600 millones de dólares. Esto evita solapamientos y allana el camino ante los reguladores.

Pero ojo: el acuerdo no está cerrado. Uber ha fijado un umbral de aceptación mínimo del 50% más una acción del capital social en circulación de Delivery Hero. Además, Prosus, otro gran accionista, ya ha aceptado vender su 17% de participación. La operación deberá superar el escrutinio de las autoridades de competencia, algo que se espera complejo dado el tamaño del gigante resultante.

Si todo sale según lo previsto, Uber se convertirá en el actor dominante del delivery global fuera de China, dejando a DoorDash y Just Eat peleando por las migajas. De momento, los accionistas de Delivery Hero tienen hasta la fecha límite para decidir si se suben al tren de la fusión.