Londres ya tiene sus primeros robotaxis. Uber se ha convertido en la primera compañía en ofrecer un servicio de taxis autónomos en el Reino Unido, con una flota inicial de 15 vehículos Ford Mustang Mach‑E equipados con la tecnología de conducción autónoma de la startup británica Wayve. Los coches están disponibles a través de la aplicación de Uber, aunque cada unidad lleva un conductor de seguridad al volante.

Los primeros robotaxis del Reino Unido

El servicio arranca hoy, 3 de septiembre de 2026, y cubre prácticamente toda la ciudad, excepto los aeropuertos. Los usuarios que soliciten un viaje en las categorías UberX, Uber Electric o Uber Comfort podrán ser emparejados con un robotaxi sin coste adicional. La tarifa es la misma que la de un viaje convencional, y el precio se muestra por adelantado en la aplicación.

Para aumentar las posibilidades de que un robotaxi les recoja, los londinenses pueden ir a la sección de preferencias de viaje en la app y activar la opción de vehículos autónomos. Una vez que el coche llega, las puertas se desbloquean y el trayecto se inicia desde el teléfono. Si el usuario prefiere no viajar en un coche autónomo, puede rechazar la asignación antes de que llegue el vehículo.

Sarfraz Maredia, director global de movilidad autónoma y entregas de Uber, señaló que la compañía planea introducir estos vehículos de forma gradual durante varios años. «Siempre queremos que los consumidores puedan solicitar un viaje con conductor humano o un vehículo autónomo, y como el mercado está creciendo, esperamos que haya conductores humanos en Uber Londres durante mucho tiempo», dijo.

La tecnología de Wayve

Los Mustang Mach‑E utilizan el sistema AV2.0 de Wayve, que aprende mientras conduce y se adapta a situaciones inesperadas en tiempo real. A diferencia de otros sistemas, no emplea lidar ni requiere mapas en alta definición. Su conjunto de sensores incluye radares, pero la empresa asegura que el software es independiente del hardware.

Alex Kendall, consejero delegado de Wayve, calificó el desarrollo de esta tecnología como «la carrera espacial de nuestra generación» y añadió que todavía hay «problemas realmente difíciles que resolver». «Lo que hemos hecho con el tiempo es ser pioneros en un enfoque completamente nuevo de la conducción autónoma, haciendo posible llevar esto a una ciudad tan concurrida y compleja como Londres y escalarlo a nivel global», afirmó.

Los vehículos serán mantenidos por Uber en colaboración con Otto Car, un operador de flotas británico, mientras que Wayve gestionará el sistema de conducción autónoma.

Una experiencia real con intervención humana

Un periodista de la BBC fue el primer periodista británico en probar el servicio. Durante el trayecto por el centro de Londres, el coche sorteó tráfico, semáforos y obras, y cedió el paso a un ciclista. Sin embargo, en un momento dado el conductor de seguridad tuvo que intervenir: al arrancar, las puertas traseras de una furgoneta aparcada se abrieron de repente. El coche frenó bruscamente, sonó una alarma y el conductor tomó el volante. Wayve explicó posteriormente que fue una decisión del conductor y que su sistema de inteligencia artificial habría manejado la situación por sí solo.

Regulación y futuro

El lanzamiento se produce en un contexto de cautela regulatoria. El Departamento de Transporte (DfT) y Transport for London (TfL) supervisan el proceso. Un portavoz del DfT declaró que el departamento trabaja para establecer un marco que permita la circulación de coches autónomos en 2027, sin dar una fecha concreta. «Estos servicios se introducirán con cuidado, sometidos a rigurosas pruebas de seguridad y aprobación regulatoria, y requerirán el consentimiento local», afirmó.

Christina Calderator, directora de estrategia de TfL, aseguró que no están retrasando ninguna decisión, sino que se están tomando el tiempo para hacerlo bien. «Esto es algo nuevo, está llegando a Londres; tenemos que asegurarnos de que sea seguro», añadió.

Por su parte, el sindicato GMB pidió cautela. David McMullen, organizador senior, advirtió que no se debe avanzar hacia servicios sin conductor a menos que se esté preparado para ver niveles sin precedentes de perturbación social y económica, y reclamó un plan que proteja a los conductores.

Mientras tanto, la competencia se prepara. Waymo, la empresa de coches autónomos de Alphabet, ya tiene vehículos realizando labores de mapeo en Londres, aunque aún no están disponibles para el público. La compañía ha anunciado que lanzará su propio servicio de robotaxis en la capital antes de que termine el año.