Los primeros análisis de los Sonos Ace Ultra describen unos auriculares de gama alta con un sonido excelente, una comodidad sobresaliente y un punto débil que ya es tradición en la marca: la aplicación de Sonos. El nuevo modelo, que actualiza a los Sonos Ace de 2024, cuesta 449 dólares y se ofrece en Black, Soft White, Agave y Sand.

Diseño conocido, con pequeños aciertos

Según las pruebas de BGR y Mashable, el diseño es prácticamente el mismo que el del modelo anterior. Hay brazos de acero inoxidable, plástico mate, almohadillas desmontables y una diadema de cuero vegano. Los auriculares pesan unos 322 gramos, menos que los AirPods Max 2 (386 g), y los dos análisis destacan que son muy cómodos durante sesiones largas: las almohadillas cubren toda la oreja e incluso pueden girarse para adaptarse a gafas, pendientes o distintas formas de cabeza.

El punto feo del hardware son los botones físicos: hacen clic con fuerza, transmiten el ruido al oído y parecen propios de una marca barata. Funcionan bien, pero en unos auriculares de este precio chirrían.

Sonido: mejor con la cancelación activa

El sonido es lo más llamativo. Sonos ha metido un driver de 40 mm por almohadilla y ofrece graves profundos, detalles ricos y cero distorsión. Los Ace Ultra también ofrecen audio sin pérdidas por Bluetooth con códec aptX en dispositivos compatibles o por cable USB-C, además de Dolby Atmos con Spatial Audio y seguimiento dinámico de la cabeza.

El análisis de Mashable matiza bastante: con la cancelación de ruido o el modo de transparencia activados, el sonido es pleno y con cuerpo; pero si se apagan, los graves desaparecen y la firma sonora se vuelve plana y metálica. El cambio es tan llamativo que el revisor acabó usando los auriculares casi siempre con la cancelación activada. Por cable la cosa mejora: el sonido se vuelve más brillante y detallado, hasta el punto de que, según Mashable, supera al AirPods Max 2 con conexión por cable.

En cuanto a la cancelación, Sonos afirma que en frecuencias por debajo de 65 Hz es hasta el doble de fuerte que la del Ace original. En el uso real, BGR pudo bloquear la mayor parte del ruido exterior, aunque algunos sonidos seguían colándose en canciones tranquilas.

La app: el lastre de siempre

La aplicación de Sonos es el centro de control de los auriculares: sirve para configurarlos, actualizarlos, usar el intercambio de audio con altavoces y activar funciones como TrueCinema o Audio Swap. El problema es que sigue sin estar a la altura del hardware. BGR señala que tarda varios segundos en realizar acciones y que el headphone linking no siempre es fiable; Mashable también sufrió cortes de reproducción y menús laberínticos. La app ha mejorado desde el rediseño que tantos dolores de cabeza dio a la compañía, pero todavía se percibe como una capa extra de problemas.

Batería, llamadas y veredicto

La batería alcanza hasta 35 horas con cancelación de ruido activa y volumen moderado, cinco horas más que las 30 del modelo anterior. Una carga rápida de tres minutos da unas tres horas de reproducción y la carga completa tarda unas tres horas por USB-C. Además, cumpliendo con la normativa europea, la batería es reemplazable por el usuario; Sonos vende un kit de repuesto por 25 dólares. Los auriculares llevan Bluetooth 6 y Wi-Fi, integran detección de uso para pausar la música al quitarlos y cuentan con diez micrófonos para llamadas.

El precio de 449 dólares genera opiniones encontradas: BGR los ve como una posible opción diaria durante años para quien acepte las rarezas de la app; Mashable cree que para escuchar música hay alternativas con mejor sonido por ese precio, pero que el conjunto merece la pena sobre todo si ya se vive en el ecosistema Sonos. Los Ace Ultra están disponibles en Black, Soft White, Agave y Sand.