Pantallas y resoluciones

La familia Samsung Galaxy S26 llega con tres modelos que se diferencian sobre todo por el tamaño de su pantalla. El Galaxy S26 base monta un panel de 6,3 pulgadas con resolución 2.340 x 1.080 píxeles. El S26 Plus sube a 6,7 pulgadas y una resolución más nítida de 3.120 x 1.440 píxeles. El S26 Ultra, el más grande de la gama, alcanza las 6,9 pulgadas, pero mantiene la misma resolución de 3.120 x 1.440 que el Plus. Cabe destacar que algunos usuarios han reportado un tinte rojizo en las pantallas del S26 Ultra, un detalle a tener en cuenta si estás pensando en comprarlo.

Dimensiones y peso

El tamaño de la pantalla se traduce directamente en diferencias físicas. El S26 mide 5,89 x 2,82 x 0,28 pulgadas y pesa 5,89 onzas. El S26 Plus es un poco más grande: 6,24 x 2,92 x 0,29 pulgadas y 6,7 onzas. El S26 Ultra, con su enorme pantalla, alcanza las 6,44 x 3,07 x 0,31 pulgadas y las 7,55 onzas. Es el más pesado de los tres, pero también el que ofrece la mayor superficie de visualización.

Potencia y software compartidos

A pesar de las diferencias en pantalla y tamaño, los tres modelos comparten la misma base interna. Todos montan el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, vienen con Android 16 y la capa de personalización Samsung One UI, además de integrar funciones de inteligencia artificial. Samsung promete siete años de actualizaciones del sistema operativo y de seguridad para los tres, sin importar la variante. Esto significa que, independientemente del modelo que elijas, recibirás el mismo soporte a largo plazo.

¿Qué ofrece el S26 Ultra de especial?

El S26 Ultra no solo destaca por su pantalla más grande. Según las comparativas con el modelo anterior, el Ultra incorpora funciones exclusivas como Privacy Display, que evita que miradas ajenas vean la pantalla, una cámara con mejor rendimiento en poca luz, una batería de mayor capacidad con carga más rápida y un marco de Armor Aluminum más ligero. Estas mejoras convierten al Ultra en la opción más completa de la serie, aunque también la más voluminosa y pesada.

Galaxy S26 frente al S25: ¿merece la pena el salto?

Si comparamos el Galaxy S26 base con el Galaxy S25 del año pasado, los cambios son modestos. El diseño es prácticamente idéntico, con el mismo marco metálico plano, pero Samsung ha añadido nuevos colores, como el Cobalt Violet. La cámara, la resistencia al agua y polvo IP68 y el brillo máximo de 2.600 nits se mantienen sin cambios. La batería del S26 es ligeramente mayor, ofreciendo hasta dos horas más de reproducción de vídeo. El procesador se actualiza al Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy, frente al Snapdragon 8 Elite del S25.

Una característica exclusiva del S26 es el Horizontal Lock, una función dentro del modo Super Steady que mantiene el enfoque en un sujeto mientras grabas vídeo en movimiento, incluso si giras el teléfono. Es ideal para grabar deportes o contenido dinámico, y probablemente no llegue al S25. En cuanto al software, ambos teléfonos pueden actualizarse a Android 17 con One UI 8.5 y cuentan con Galaxy AI y Gemini.

¿Cuál elegir?

Para los propietarios de un Galaxy S25, la actualización al S26 base no es urgente. Si estás comprando un teléfono nuevo y el precio es similar, el S26 es la opción lógica. Pero si encuentras una oferta muy buena en el S25, apenas perderás prestaciones, y seguirás teniendo un teléfono muy capaz con siete años de soporte (aunque te quede un año menos). La decisión final depende de lo que valores las pequeñas mejoras y, sobre todo, la función Horizontal Lock si grabas muchos vídeos en movimiento.