Sam Altman propone que los padres dejen que ChatGPT les cuente qué hacen sus hijos en el coche
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El CEO de OpenAI, Sam Altman, ha vuelto a encender el debate sobre el papel de la inteligencia artificial en la vida familiar. Su sugerencia: que los padres conecten sus calendarios familiares y los intereses de sus hijos a ChatGPT Work para que, cada mañana durante el trayecto al colegio, la IA genere un podcast personalizado con los eventos del día. La reacción en redes no se hizo esperar.
La propuesta de Altman
El pasado viernes, Altman publicó en X (todo en minúsculas, como es habitual en él) lo que llamó un «cool use case» que había escuchado la noche anterior. «Conecta tus calendarios familiares y explica los intereses de tus hijos. Cada mañana, para el viaje al colegio, haz que haga un podcast que hable del partido de fútbol de uno, el cumpleaños de otro, algunas noticias, etc.», escribió.
Según datos de TechCrunch, el post acumuló alrededor de 9.600 ‘me gusta’ y fue compartido unas 300 veces. Mashable, por su parte, reportó unos 9.500 ‘me gusta’. Pero la respuesta que realmente se volvió viral fue otra.
La respuesta de Alex Hirsch que arrasó
Alex Hirsch, creador de la serie animada Gravity Falls, replicó con una pregunta que pareció tocar una fibra colectiva: «¿Qué tal si simplemente hablaras con tus hijos?». Esa respuesta cosechó, según múltiples reportes, una cifra cercana a los 122.000 ‘me gusta’ (TechCrunch) o 120.000 ‘me gusta’ (Mashable), y fue compartida más de 9.000 veces, superando con creces la repercusión del tuit original de Altman.
El mismo Hirsch también criticó a Google por integrar su generador de imágenes de IA en Google Earth, movimiento que la compañía revirtió ese mismo día. La coincidencia subraya un creciente escepticismo público hacia la omnipresencia de la IA en la vida cotidiana.
Un historial de polémica parental
No es la primera vez que Altman defiende el uso de ChatGPT para la crianza. En una entrevista en The Tonight Show with Jimmy Fallon, declaró: «No me imagino haber pasado por la etapa de descubrir cómo criar a un recién nacido sin ChatGPT», aunque añadió que «claramente, la gente lo hizo durante mucho tiempo sin problema».
OpenAI parece tomarse en serio a este público: la compañía publicó recientemente una oferta de empleo para un product manager con experiencia en construir experiencias de consumo que generen confianza entre padres y familias. Sin embargo, la empresa también enfrenta múltiples demandas de padres y familias que alegan que ChatGPT desempeñó un papel en delirios y suicidios de sus seres queridos. OpenAI ha respondido que está «mejorando continuamente cómo nuestros modelos responden en interacciones sensibles».
El otro lado: padres que sí usan IA
No todo el mundo ve la propuesta con malos ojos. Hally Peck, madre de dos hijos, contó a Business Insider que utiliza un agente de IA para gestionar calendarios laborales, horarios escolares, actividades, cumpleaños y la logística del cuidado infantil. «Tengo dos hijos y mi marido también trabaja a tiempo completo. Ambos tenemos empleos muy exigentes, lo que significa que el tiempo es nuestro recurso más crítico», explicó.
Incluso Greg Brockman, presidente de OpenAI, publicó en X una reflexión que parece alinearse con los críticos. Dijo que sus empleados no disfrutan cuando ChatGPT les pide cosas, aunque estarían «perfectamente felices de hacer el mismo trabajo» si lo pidiera un compañero. «Refuerza cuánto valora la gente las relaciones humanas y ayudarse mutuamente, y quiere que la IA devuelva tiempo —o mejore el tiempo juntos— en lugar de convertirse en una capa que separe a las personas», escribió.
Una visión más radical
Altman también ha afirmado que sus hijos crecerán «vastamente más capaces» porque aprenderán a usar IA, aunque «nunca serán más inteligentes que la IA». Por su parte, Alexandr Wang, ejecutivo de Meta AI y fundador de Scale AI, compartió una visión aún más extrema: ha dicho que podría esperar a tener hijos hasta que las interfaces cerebro-computadora como Neuralink sean lo suficientemente avanzadas, argumentando que la neuroplasticidad infantil permite adaptarse a la tecnología temprano y que los niños llegarán a pensar junto a sistemas superinteligentes.
Sobre el autor
Analista de sistemas y colaborador clave en Byte Horizon. Marco traduce la complejidad de los algoritmos y la inteligencia artificial en consejos prácticos para el usuario diario. Con experiencia en arquitectura de software, su misión es ayudar a los lectores a dominar las herramientas digitales que definen el futuro.