El gobierno británico ha anunciado un plan para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, con el objetivo de que la medida entre en vigor a principios de 2027. La propuesta deja, sin embargo, muchas preguntas clave sin respuesta.

¿Qué plataformas quedan incluidas?

Por ahora, el gobierno solo ha nombrado a Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X. La intención es seguir de cerca el modelo australiano, donde además están prohibidas Kick, Reddit, Threads y Twitch. El gran interrogante es Roblox, plataforma inmensamente popular entre los niños británicos y que ha enfrentado acusaciones de fallos en la protección de menores.

«Todavía no está claro cómo tratarán los sitios de juegos», señaló Lorna Woods, profesora de derecho en internet de la Universidad de Essex. «Si siguen el enfoque australiano, quedarían fuera de la prohibición».

El gobierno ha confirmado que YouTube Kids no estará incluido, aunque YouTube sí lo estará. Queda por definir cómo se gestionará el acceso a contenido educativo a través del buscador sin necesidad de cuenta. YouTube ya advirtió que una prohibición podría empujar a los niños «hacia servicios anónimos y menos seguros». Google, citando un estudio con la consultora Livity, asegura que el 95% de los adolescentes británicos encuestados afirma que ver vídeos les ayuda con los deberes.

WhatsApp y Signal quedarían fuera, al ser aplicaciones de mensajería. La definición del gobierno apunta a plataformas «cuyo propósito es permitir la interacción social y que permitan a los usuarios publicar contenido». Eso deja en el aire a Discord, Pinterest, Bluesky, Tumblr y Telegram, que no aparecen en la lista australiana.

¿Cómo se verificará la edad y se frenarán las VPN?

El gobierno afirma que usará sistemas de verificación de edad «altamente efectivos», como escaneo facial, subida de documento de identidad o servicios digitales como Yoti. La experiencia previa con la verificación de edad para contenido adulto —vigente desde julio de 2025— provocó un aumento en las descargas de VPN. Algunos temen que los adolescentes usen estas herramientas para saltarse el bloqueo.

El ministro de Infancia, Josh MacAlister, dijo a la BBC que existen «opciones sobre si podríamos poner un control de edad al uso de VPN, lo cual sería realmente bienvenido». El primer ministro reconoció que es inevitable que algunos jóvenes intenten eludir la prohibición, pero que eso no debe impedir legislar para proteger a las generaciones actuales y futuras.

Calendario y posibles batallas legales

Liz Kendall, secretaria de Estado de Tecnología, declaró ante los diputados: «Quiero una votación antes de finales de año, y quiero que entre en vigor lo antes posible, en los primeros meses de 2027». El gobierno usará la Ley de Bienestar Infantil y Escolar para aprobar la restricción mediante legislación secundaria, sin necesidad de un proyecto de ley completo del Parlamento.

Sin embargo, ese atajo legal abre la puerta a impugnaciones judiciales. Giulia Carloni, abogada senior del bufete Winston Taylor, explicó: «Mientras que la legislación primaria es prácticamente inmune a los recursos, la legislación secundaria está sujeta a revisión por los tribunales, al carecer del riguroso escrutinio en varias etapas que exigen los estatutos».

Impacto en la cultura digital

Desde una perspectiva más amplia, algunos analistas señalan que la desaparición de los adolescentes de las redes sociales tendría un impacto significativo en la cultura digital. Los jóvenes son responsables de una parte desproporcionada de memes, tendencias y creadores populares que luego se filtran al resto de internet. Plataformas como TikTok y Snapchat dependen en gran medida de la audiencia joven, mientras que figuras como MrBeast construyeron su éxito sobre seguidores adolescentes.

Próximos pasos

El gobierno tiene previsto publicar en julio una actualización sobre las medidas complementarias, como posibles toques de queda, la restricción de funciones «adictivas» (scroll infinito, chatbots de IA) y más detalles sobre el uso de VPN. Será entonces cuando se aclaren muchos de los interrogantes que rodean esta ambiciosa prohibición.