Imagina poder aparecer en cualquier vídeo generado por IA, desde cantándole a un dinosaurio en San Francisco hasta surfeando bajo el Golden Gate, sin tener que grabar un solo segundo. Suena a ciencia ficción, pero Google acaba de convertir esto en una realidad para los creadores de contenido.

Google anunció en su conferencia anual Google I/O en Mountain View, California, una nueva característica de «avatares» para su herramienta de creación de vídeos e imágenes con IA, Flow. El objetivo es claro: dar a los creadores una forma de aparecer en su contenido sin necesidad de ponerse delante de una cámara.

«Esto es para creadores que quieren aparecer en su contenido pero no quieren tener que grabarse a sí mismos», dijo Elias Roman, vicepresidente de gestión de productos de Google Labs, según Wired.

Tu clon digital, listo para la acción

Pero, ¿cómo funciona exactamente? La magia ocurre a través de un nuevo modelo de vídeo llamado Omni Flash, que viene a sustituir a Veo. Este modelo no solo mejora los detalles y la riqueza de los clips, sino que soluciona un problema clave de versiones anteriores: la consistencia de los personajes. Ahora, un personaje puede mantenerse uniforme a lo largo de varias generaciones de vídeo.

Y el personaje principal puede ser tú. Para crear tu avatar, solo tienes que escanear un código QR desde la configuración de tu cuenta de Flow. Tu teléfono te pedirá que leas una serie de números en voz alta y que gires la cabeza para capturar todos los ángulos. En unos cinco minutos, tu doble digital está listo para protagonizar lo que imagines.

Aquí está lo interesante: a diferencia de la extinta app Sora de OpenAI, donde los usuarios podían generar vídeos de otras personas, el enfoque inicial de Google es solo para autorrepresentación. Solo los usuarios adultos pueden crear vídeos con su propio avatar. Además, cada vídeo generado con el modelo Omni lleva integrada la marca de agua SynthID de Google para identificar el contenido como IA.

Una prueba en primera persona: inquietantemente real

Un periodista de Wired decidió ponerlo a prueba. Tras crear su avatar a través de la app Gemini (la función también está disponible en YouTube), generó dos clips: uno de él cantándole «Cumpleaños Feliz» a un dinosaurio en el Dolores Park de San Francisco, y otro surfeando bajo el Golden Gate Bridge.

El resultado fue una mezcla de impresión y escalofrío. Los fondos eran fotorealistas y reconocibles, mostrando la capacidad de Google para recrear lugares reales. La semejanza física, desde la forma de la cara hasta la voz, era notable, aunque con algunos fallos menores (como unos dientes un poco extraños o un tartamudeo en el audio). La ropa que llevaba en la captura inicial aparecía en los vídeos, a veces de forma ilógica, como un traje de denim completo para surfear.

«A pesar de los tartamudeos y otros errores… estas versiones hiperrealistas de mí mismo se sintieron más reales que cuando escucho un buzón de voz o revivo un clip de un fin de semana divertido», relató el probador.

Seguridad y el futuro de la creación

Google afirma tener la seguridad en primer plano con el lanzamiento de esta herramienta, consciente del mal uso que tienen otras herramientas de IA para crear deepfakes no consentidos.

«Intentamos prevenir daños», dijo Nicole Brichtova, que lidera el equipo de producto que trabaja en Omni en Google DeepMind. «Y lo intentamos de una manera en la que no estamos bloqueando cosas benignas».

Esta no es la primera incursión de Google en este terreno. El mes pasado, YouTube Shorts añadió una opción limitada para que los usuarios creen avatares de IA similares. Y la compañía ve esto como parte de un esfuerzo mayor por llevar las herramientas de IA a una audiencia más amplia, integrando conceptos como agentes de IA y la creación con lenguaje natural en herramientas como Flow.

Por 20 dólares al mes en el plan Google AI Pro, los suscriptores pueden empezar a experimentar con esta función, aunque con límites de uso que se reinician cada 5 horas. El mensaje de Google es claro: están construyendo las herramientas para la próxima generación de creadores. Ahora, la pregunta es: ¿estás listo para encontrarte con tu clon digital?