Meta pone fin a la grabación encubierta

Meta ha dado un paso firme para frenar la grabación subrepticia con sus gafas inteligentes. La compañía ha lanzado una actualización obligatoria que desactiva por completo la cámara si el indicador LED de privacidad es bloqueado, manipulado o dañado. Los modders habían desarrollado un método para tapar ese pequeño LED blanco en las Meta Ray‑Ban, permitiendo grabar sin que nadie lo notara. Meta respondió con esta actualización forzosa.

La noticia fue anunciada oficialmente el 7 de julio en una entrada de blog. Según Meta, el sistema detecta automáticamente si el LED de captura ha sido cubierto o alterado. Si la luz deja de ser visible, las gafas inhabilitan la cámara hasta que el LED vuelva a estar operativo. La función ya está disponible en los dispositivos de segunda generación y se extenderá a toda la línea de wearables, incluido el nuevo modelo Meta Glasses by Kylie. La actualización es obligatoria para todos los usuarios, sin excepción.

La medida pretende cerrar el grifo a las grabaciones no consentidas en un momento en que las gafas inteligentes de Meta han generado un intenso debate sobre la ética de filmar a personas en público sin su permiso. La facilidad para grabar vídeos manos libres ha revolucionado la creación de contenido, pero también ha dado lugar a contenidos que muestran acoso, especialmente hacia mujeres.

Guerra a los vendedores de modificaciones

Meta no solo actúa a nivel de software. La compañía también está tomando medidas contra terceros que anuncian o venden dispositivos modificados con el LED desactivado. Según ha confirmado, está eliminando anuncios y listados que promocionan servicios para inhabilitar la luz de privacidad, y bloqueando cuentas en sus plataformas que se dediquen a esta práctica.

¿Por qué un LED tan pequeño?

El tamaño del indicador ha sido objeto de críticas. Quienes se preocupan por la privacidad señalan que el LED blanco es fácil de pasar por alto, especialmente en exteriores con mucha luz. En su blog, Meta explica que la elección fue deliberada:

«La mejor combinación de visibilidad y experiencia de usuario» tanto de día como de noche.

La empresa también descartó incluir un sonido de grabación audible a distancia:

«Simplemente no es práctico que ese sonido se escuche a distancia».

Un historial de controversias

Esta no es la primera vez que la privacidad pone en jaque a las gafas inteligentes de Meta. En febrero se supo que la compañía planeaba añadir un sistema de reconocimiento facial que permitiría identificar a personas con solo mirarlas. La reacción del público fue tan negativa que Meta se vio obligada a retirar la funcionalidad el mes pasado (junio de 2026). Aunque se ha eliminado, no hay garantía de que no regrese en el futuro.

Mientras tanto, Meta sigue apostando por popularizar sus gafas. Recientemente lanzó las Meta Glasses independientes, que al prescindir de la colaboración con Ray‑Ban cuestan 160 dólares menos que unas Ray‑Ban Meta Gen 2, pero conservan todas las funciones inteligentes y la cámara. Esto significa que más personas pueden acceder a ellas, y con ello, la necesidad de proteger la privacidad de los demás se vuelve aún más relevante.

Un paso adelante, pero no definitivo

La actualización es un avance significativo para la privacidad, pero los modders siempre buscan nuevas formas de saltarse las restricciones. De momento, el LED de privacidad es obligatorio y su manipulación deja la cámara inútil. Meta asegura que los usuarios tienen el control total de su información, pero tras la polémica del reconocimiento facial, queda la duda de si la compañía mantendrá el rumbo a largo plazo.

Por ahora, si ves un LED blanco parpadeando en unas gafas, puedes estar seguro de que la cámara está grabando. Y si alguien intenta taparlo, la cámara dejará de funcionar. Así de simple.