Valve ha vuelto a poner a la venta la Steam Deck OLED, y sí, se agotó en menos de 24 horas. Pero antes de que te lances a buscar una en stock, hay una pregunta que deberías hacerte: ¿realmente merece la pena si ya tienes la versión LCD? La respuesta, según varios análisis recientes, es un rotundo no.

Rendimiento idéntico, precio dispar

El principal problema es que, a nivel de rendimiento, la Steam Deck OLED y la Steam Deck LCD son prácticamente gemelas. El rendimiento entre ambos modelos es idéntico. La pantalla OLED es preciosa y la batería dura más, pero el corazón del sistema es el mismo. Y ese corazón ya tiene cuatro años a sus espaldas.

El precio es el gran lastre. La Steam Deck OLED de 512 GB cuesta 789 dólares, y la de 1 TB se va a los 949 dólares. Esto supone un incremento de entre 240 y 300 dólares respecto a lo que costaban antes de la subida de precios. Valve no ofrece un programa de intercambio, así que si quieres hacer el upgrade, tendrás que vender tu vieja Steam Deck por tu cuenta en plataformas de segunda mano, sin ninguna garantía de conseguir un precio justo.

El veredicto es claro: si ya posees una Steam Deck LCD, no es un salto que merezca la pena. Lo sensato es esperar a una hipotética Steam Deck 2.

¿Qué se sabe de la Steam Deck 2?

Todavía hay muy poca información oficial sobre la siguiente generación. Sin embargo, se espera que llegue con un nuevo chip que podría ofrecer hasta un 40% más de rendimiento por vatio y, posiblemente, más memoria RAM. La fecha de lanzamiento es una incógnita, y el precio de los componentes (especialmente la memoria) se ha disparado, por lo que no hay garantías de que sea barata. La creciente competencia de dispositivos como la Lenovo Legion Go 2 y la ROG Ally X podría presionar a Valve para mantener un precio razonable, pero es solo una posibilidad.

Alternativas: la ROG Ally, un mejor negocio… con matices

Si estás pensando en comprar tu primera consola portátil para PC en 2026, las alternativas existen, pero también tienen sus pros y sus contras. El principal rival es la ROG Ally de ASUS.

El argumento más fuerte a su favor es el precio: el modelo base de 2025, la ROG Ally, cuesta 599,99 dólares y ofrece especificaciones comparables a las de la Steam Deck OLED por casi 200 dólares menos. Cuenta con 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Si buscas más potencia, la ROG Ally X sube a 999,99 dólares y ofrece 24 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento, superando en especificaciones brutas a la Steam Deck.

Otro punto a favor de la ROG Ally es su sistema operativo: Windows 11. Esto permite acceder de forma directa a juegos de Steam, Xbox, Epic Games Store, EA Play y Ubisoft Connect sin complicaciones. La contrapartida es que Windows 11 es propenso a bugs y problemas de estabilidad que pueden empañar la experiencia de juego.

La batalla del ecosistema

Aquí es donde la Steam Deck sigue ganando. SteamOS, su sistema basado en Linux, está optimizado al máximo para ofrecer una experiencia de usuario fluida y sin complicaciones. El sistema de verificación de Steam Deck te indica claramente qué juegos son compatibles, y una vez descargados, puedes lanzarlos directamente sin apenas tener que tocar ajustes.

La Lenovo Legion Go 2 es otra opción potente, pero sus precios oscilan entre los 1.500 y casi 3.000 dólares, lo que la sitúa en una liga diferente. Una alternativa más asequible es la Legion Go S, que viene con soporte nativo para SteamOS en dos versiones: la Ryzen Z2 Go por 990 dólares y la Ryzen Z1 Extreme por 1.580 dólares.

La conclusión para 2026

En resumen, la Steam Deck OLED es un excelente hardware, pero pagar cerca de 1.000 dólares por un dispositivo de cuatro años de edad es difícil de justificar. Si ya tienes una Steam Deck LCD, quédate con ella y espera a la Steam Deck 2. Si estás comprando tu primera portátil para PC, la ROG Ally ofrece una experiencia más completa por menos dinero, aunque tengas que lidiar con Windows 11.