Después de meses de espera desde su presentación el año pasado, LiveWire —la división de motos eléctricas de Harley-Davidson— ha desvelado por fin los precios y detalles de producción de su nueva gama S4 Honcho. Y la noticia ha sido recibida con sorpresa: el modelo de off-road, llamado Trail, arranca en 4.999 dólares, mientras que la versión legal para calle, Street, se queda en 5.499 dólares. Cifras que se sitúan por debajo de lo que muchos analistas anticipaban, sobre todo teniendo en cuenta los elevados precios de lanzamiento de las grandes eléctricas de la marca.

Dos versiones, un mismo espíritu

Ambas monturas comparten la mayor parte de su mecánica. Llevan un par de baterías extraíbles con una capacidad total de 3,5 kWh, que proporcionan una autonomía mixta estimada de 53 millas (85 km) según el ciclo WMTC. Manteniendo una velocidad constante de 20 mph (32 km/h), la autonomía puede llegar hasta 73 millas (117 km). La recarga del 20 al 80% toma unas 2 horas mediante un cargador de 120V con conector IEC 62196-6, un sistema sencillo y barato que, eso sí, no permite usar cargadores públicos de nivel 2.

En cuanto a prestaciones, la velocidad máxima es de 59 mph (95 km/h) y aceleran de 0 a 30 mph (48 km/h) en 3,0 segundos. Suficiente para divertirse en ciudad y carreteras secundarias, pero no para autopistas. El motor ofrece el par instantáneo característico de los eléctricos, lo que las hace muy vivas en ciudad.

Las diferencias entre los dos modelos van más allá de la legalidad para circular por vías públicas. La Trail pesa 253 lb (116 kg) y tiene una altura de asiento de 29 pulgadas (74 cm). La Street pesa algo más, 266 lb (120 kg), y eleva el asiento a 30 pulgadas (76 cm). La garantía también varía: un año sin límite de kilometraje para la Trail, dos años para la Street.

Precio y competencia: una apuesta arriesgada pero necesaria

LiveWire sabe que el mercado de las mini-motos es muy sensible al precio. La S4 Honcho compite directamente con modelos todoterreno como las Sur Ron y Talaria, y también con motos de gasolina como la Honda Grom. Frente a sus rivales eléctricas, la Honcho tiene una ventaja clave: el respaldo de una gran marca nacional e internacional (Harley-Davidson). Si la moto necesita servicio, hay concesionarios oficiales cerca. Con una Sur Ron, en cambio, toca buscar tutoriales en YouTube grabados por un adolescente.

Frente a una Grom de gasolina, la S4 Honcho Street ofrece la conveniencia y el bajo coste de uso de un eléctrico: arrancar cada día con la batería llena, olvidarse de las gasolineras y gastar céntimos a la semana en electricidad. Además, el mantenimiento es mucho menor. La compañía colabora con KYMCO en Taiwán para la fabricación, un factor que contribuye al precio final.

«Con par instantáneo, diseño robusto y aceleración contundente, la S4 Honcho está hecha para recados, carreteras secundarias y todo lo que haya entre medios», afirma LiveWire. «Ya sea persiguiendo los primeros rayos de luz en tu lugar de pesca o los semáforos en verde durante tus desplazamientos, Honcho mantiene la diversión».

¿Por qué son importantes estas motos?

La S4 Honcho representa lo que muchos llaman una moto eléctrica equivalente a 125 cc. Sin embargo, al no tener cilindrada, la etiqueta se refiere más bien a la experiencia de conducción: velocidad y potencia similares a las de una gasolina de 125 cc, pero con el par instantáneo que hace que se sienta mucho más ágil en ciudad.

El sector ha pasado años intentando vender motos cada vez más grandes, rápidas y caras. Pero muchos nuevos conductores no quieren eso: quieren algo asequible, poco intimidante y fácil de manejar. El precio de entrada de cinco mil dólares cambia radicalmente la conversación respecto a los 15.000 o 20.000 dólares que cuestan las eléctricas de gama alta.

LiveWire ya ha comenzado la producción y las primeras unidades están siendo empaquetadas para su envío. Las entregas están previstas para este verano. Queda por ver si los compradores responderán, pero la firma ha dado un paso firme hacia un segmento que podría definir el futuro de las dos ruedas eléctricas: el de las motos pequeñas, prácticas y que invitan a cualquiera a subirse.