La telaraña de millones de Elon: Cómo Tesla factura a las otras empresas de Musk
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La telaraña de millones de Elon: Cómo Tesla factura a las otras empresas de Musk
¿Puede un CEO mover cientos de millones entre sus propias empresas sin que salten las alarmas? Según un documento oficial revelado esta semana, la respuesta parece ser sí, y la escala de este entramado financiero es mucho mayor de lo que se pensaba.
Los números que lo cambian todo
Tesla reconoció la friolera de $573.4 millones en ingresos solo durante el año fiscal 2025 por vender productos a otras empresas de Elon Musk. Esta cifra, detallada en una presentación enmendada ante la SEC, es el retrato más completo hasta la fecha de lo que algunos llaman «Elon Inc.».
Aquí está el desglose que ha encendido el debate:
- xAI, el gigante energético: La compañía de inteligencia artificial de Musk fue la mayor compradora. Tesla facturó $430.1 millones por venderle sistemas de baterías Megapack para alimentar sus centros de datos. Y las ventas continuaron, con otros $78.1 millones reconocidos ya en 2026.
- SpaceX, el cliente estrella: La empresa de cohetes generó $143.3 millones en ingresos para Tesla, principalmente por la compra de vehículos. Aquí llega el dato jugoso: en el último trimestre de 2025, SpaceX compró 1.279 Cybertrucks, lo que representa cerca de una quinta parte de todas las matriculaciones del pickup en EE.UU. en ese periodo.
«La figura es coherente con los datos que muestran que SpaceX compró 1.279 Cybertrucks solo en el cuarto trimestre», detalla Electrek.
Pero el dinero no fluye solo en una dirección.
La factura que Tesla paga al imperio Musk
Si Tesla ingresó cientos de millones, también desembolsó una suma considerable. En total, $24.8 millones en gastos fueron a parar a empresas vinculadas a su CEO en 2025.
El desglose es revelador:
- $11.4 millones a SpaceX por acuerdos comerciales y de soporte, más $400.000 por el uso de un avión de la compañía.
- $4 millones a xAI por servicios de consultoría y soporte.
- $3.3 millones a X (antiguo Twitter) en publicidad, como parte de una campaña multiplataforma. Sí, Tesla, que durante años rechazó hacer publicidad, ahora compra anuncios en la red social de su jefe.
- $900.000 a The Boring Company por acuerdos comerciales, probablemente relacionados con el túnel que construyeron bajo la Gigafábrica de Texas.
- $4.8 millones a una empresa de seguridad propiedad de Elon Musk que proporciona servicios para el propio ejecutivo, incluso «en relación con sus funciones y trabajo para Tesla».
La inversión de los $2.000 millones que cambió de destino
Aquí es donde la trama se complica. A principios de 2026, Tesla acordó invertir $2.000 millones en xAI. Sin embargo, unas semanas después, SpaceX adquirió xAI en un mega-acuerdo.
El resultado: las acciones preferentes de Tesla en xAI se convirtieron en acciones comunes de SpaceX. Los accionistas de Tesla, que votaron a favor de invertir en una empresa de IA, ahora tienen una participación minoritaria (reportes indican que es menos del 1%) en una empresa de cohetes. La inversión se completó el 12 de marzo de 2026.
¿Dónde está el límite?
El documento presentado ante el regulador afirma que todas estas transacciones se realizaron «a tasas generalmente disponibles para terceros no vinculados en las mismas o similares circunstancias» y fueron revisadas por el Comité de Auditoría de Tesla.
Pero la cantidad de contrapartes (SpaceX, xAI, X, The Boring Company, una empresa de seguridad de Musk) y el hecho de que todas estén controladas por la misma persona que dirige Tesla, plantea serias preguntas sobre la gobernanza.
La preocupación no es que una transacción individual no tenga sentido (los Megapack para centros de datos o los Cybertrucks para una flota lo tienen), sino el efecto acumulativo. ¿En qué momento la supervisión del Comité de Auditoría se queda corta ante este nivel de interconexión?
Lo que está claro es que la telaraña financiera de Elon Musk no deja de crecer, y Tesla está firmemente enredada en el centro de ella.
Sobre el autor
Arquitecto de soluciones IoT dedicado a simplificar la vida moderna. Javier escribe para Byte Horizon sobre cómo integrar ecosistemas inteligentes en el hogar de manera segura y eficiente. Es experto en protocolos de conectividad y en encontrar el equilibrio entre comodidad y ahorro energético.