Los coches autónomos ya no son una promesa lejana: Waymo, Zoox, Tesla y otras compañías están desplegando sus robotaxis en varias ciudades de EE. UU. y planean hacer lo mismo en Europa. Pero a medida que la flota crece, también lo hacen los problemas, y los reguladores federales han decidido intervenir.

La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) ha abierto una nueva investigación sobre cómo los vehículos autónomos (AV) reaccionan al encontrarse con ambulancias, policías y bomberos en la carretera. La agencia quiere saber si estos sistemas están preparados para ceder el paso, detenerse o comunicar sus intenciones en situaciones de emergencia.

El patrón de los incidentes

El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, envió el 8 de julio una carta a los desarrolladores de AV advirtiendo de un «claro patrón de AV sin conductor interfiriendo con las fuerzas de seguridad y otros servicios de emergencia». La investigación examinará el comportamiento de los vehículos, la seguridad de los respondedores, el intercambio de datos y los informes de incidentes.

No es un problema teórico. En redes sociales circulan vídeos de Waymo obstruyendo escenas de emergencia, y el pasado 4 de julio varios Waymo quedaron inmovilizados en medio del tráfico denso en San Francisco. La situación ha llevado incluso al alcalde de la ciudad, Daniel Lurie, a pedir el mes pasado regulaciones más estrictas a nivel estatal.

Expansión a toda máquina… y también los problemas

Mientras la NHTSA investiga, las empresas siguen acelerando. Esta misma semana, Waymo abrió su servicio en Dallas al público general, después de meses en lista de espera. La compañía dice que cerca de 150.000 personas lo han probado desde febrero. Zoox, propiedad de Amazon, anunció que empezará a cobrar por los viajes en Las Vegas. En Florida y Texas, Tesla añadió nuevas zonas para su Robotaxi y ofrece un número limitado de viajes sin supervisión.

Fuera de EE. UU., Uber y la británica Wayve recibieron aprobación regulatoria para lanzar viajes supervisados en Londres este verano, y Waymo tiene previsto lanzar un servicio comercial en la capital británica a finales de año.

Pero los incidentes no cesan. En mayo, Waymo suspendió los viajes por autopista precisamente para mejorar el comportamiento en zonas de obras. La compañía restauró el servicio la semana pasada tras aplicar actualizaciones de software, un ejemplo claro de cómo un fallo detectado obliga a desactivar funciones ya desplegadas.

«Cuando tienes cien coches, llegas al umbral en que lo que antes era tan raro que podías ignorarlo ya no puedes ignorarlo», explicó Phil Koopman, experto en seguridad de AV y profesor emérito de la Universidad Carnegie Mellon.

Koopman se pregunta si las empresas pueden resolver los problemas al mismo ritmo que los descubren. «Con inundaciones, zonas de obras y otras muchas cosas, la respuesta es que no han sido capaces de arreglarlos», afirmó.

Lo pequeño también importa

No todos los incidentes son graves. Un abogado contó en el Wall Street Journal cómo un Waymo giró en dirección equivocada sin motivo y se detuvo de golpe, obligándole a salir del vehículo. La compañía le dijo que no podían hacer nada.

El propio periodista que firma el artículo de Business Insider relató cómo un Waymo pasó de largo su casa, dio una vuelta a la manzana y luego lo dejó en el destino correcto. «Fue inofensivo, pero curioso», escribió.

Koopman advierte que quien espere que la tecnología sea perfecta se llevará una decepción. El verdadero desafío es asegurarse de que esos comportamientos extraños sigan siendo benignos.

Lo que viene

La investigación de la NHTSA aún está en una fase temprana y los detalles concretos no se han hecho públicos. Pero sus conclusiones podrían traducirse en nuevos requisitos operativos para todos los vehículos autónomos que circulen por carreteras estadounidenses. Mientras tanto, las empresas siguen desplegando flotas y acumulando kilómetros, confiando en que los datos demuestren que son más seguras que los conductores humanos. La pregunta, como señala Koopman, es si podrán corregir los fallos tan rápido como aparecen.