Consensys, la empresa de software Ethereum detrás de MetaMask, se parte en dos. El anuncio llegó el 9 de septiembre: la cartera de autocustodia y el negocio de infraestructura blockchain institucional operarán como compañías independientes, con la separación prevista para finales de 2026.

Qué sale de la escisión

Según el anuncio, la actual Consensys Software Inc. seguirá operando como MetaMask, centrada en la autocustodia del consumidor y en su expansión más allá de las criptomonedas hacia pagos, ahorro, inversión y productos financieros tradicionales. La parte institucional pasará a una nueva empresa que hereda el nombre Consensys y agrupa los protocolos y la infraestructura: la red Linea y los clientes Besu y Teku, entre otros. Esa nueva Consensys estará dirigida por el consejero delegado Mike Kriak y el presidente David Cunningham, y se enfocará en infraestructura de Ethereum y en ayudar a instituciones financieras a desplegar tokenización, stablecoins y otros servicios financieros onchain.

Joe Lubin, fundador de Consensys, será presidente y consejero delegado de MetaMask y presidente ejecutivo de la nueva Consensys. La compañía explicó que la reestructuración refleja prioridades cada vez más distintas entre el negocio de consumo y el institucional.

MetaMask ya no es solo una extensión

MetaMask nació en 2016 como una extensión de navegador para gestionar criptoactivos y acceder a aplicaciones descentralizadas. Desde entonces, la cartera suma más de 100 millones de descargas en unos 190 países y, según la empresa, ha facilitado un volumen de transacciones de billones de dólares.

En el último año, MetaMask amplió su oferta más allá de la wallet. El 30 de junio lanzó Money Account, que permite ganar hasta un 4% de APY variable sobre saldos elegibles en mUSD y gastar el dinero con MetaMask Card. El rendimiento se genera mediante estrategias de préstamo en DeFi, no a través de intereses pagados por MetaMask o por el emisor de la stablecoin.

En febrero incorporó acceso a 200 acciones estadounidenses tokenizadas, ETFs y materias primas a través de Ondo Global Markets para usuarios elegibles fuera de Estados Unidos. Ese mismo mes amplió su tarjeta con Mastercard a 49 estados de EE. UU., después de haber estado disponible en mercados como Europa, Canadá, México, Brasil y Argentina.

¿Todo lo que crece en MetaMask beneficia a Ethereum?

La escisión también pone en primer plano una distinción económica: no toda actividad que pase por MetaMask o por el software de Consensys genera demanda directa de ETH. Según el desglose de la propia wallet, las swaps incluyen una comisión de MetaMask del 0,875%, separada de la comisión de red y del tipo de cambio. La comisión de la cartera no es, por tanto, una medida de los ingresos de Ethereum.

Money Account, por ejemplo, se apoya en Monad y convierte los depósitos en mUSD a través de una bóveda DeFi. Veda aporta la infraestructura y Steakhouse cura la bóveda. Un depósito ahí no equivale automáticamente a actividad en Ethereum Mainnet.

En el lado institucional, Besu puede operar en redes privadas permissioned, que según su documentación son distintas de Ethereum Mainnet y de las testnets, con su propio identificador de cadena y consenso proof-of-authority. Una institución puede usar software compatible con Ethereum sin que cada transacción sea una transacción de Mainnet. El gas en ETH solo aparece cuando la actividad ocurre en Mainnet; ahí la comisión base se quema y la comisión de prioridad va al validador.

Linea, que se queda con el negocio de infraestructura, ofrece otro vínculo: su documento de tokenomics de julio de 2025 identifica ETH como su token de gas y describe un diseño que destina el 20% de las comisiones de gas, tras los costes de capa 1, a quemar ETH, y el resto a quemar LINEA. Ese diseño no mide las quemas actuales, pero explica por qué la actividad institucional y de protocolo no está del todo desconectada de ETH.

Qué cambia para los usuarios

MetaMask afirma que la separación no requiere ninguna acción por parte de los usuarios y que no altera la aplicación, los activos, las claves ni el acceso. Mientras tanto, el plan es que la escisión quede completada a finales de 2026.