La carrera por la carga ultrarrápida en China tiene un nuevo capítulo: Geely Auto Group ha presentado su sistema de carga inteligente de quinta generación junto con una nueva batería Ultra Short Blade, y las cifras ya se consideran las más rápidas del mundo en su categoría.

El anuncio tuvo lugar el 23 de septiembre en el centro de seguridad global de Geely en Ningbo. Según la compañía, los modelos Lynk & Co 10 y Zeekr 001 pueden pasar del 10% al 70% de batería en 4 minutos y 30 segundos, mientras que una carga del 10% al 97% se completa en 8 minutos y 40 segundos. Antes de la presentación, Geely ya había adelantado en redes sociales que el evento giraría en torno a la carga en cuatro minutos.

Para conseguirlo, el cargador alcanza un pico de 2,25 megavatios (2.250 kW). En los días previos se hablaba de 2,2 MW, y la cifra final confirma un salto importante frente al sistema Flash Charging de BYD, que se queda en 1,5 MW.

Carga ultrarrápida con gestión de temperatura

Cargar a esa velocidad no es tarea fácil para las baterías. Geely asegura que su sistema Xingrui PowerMind, basado en inteligencia artificial, predice la temperatura de la batería y ajusta la potencia en tiempo real para mantenerla en una media de 55 grados Celsius, con un tope de 65 grados.

La gestión térmica es uno de los pilares del sistema. Geely lo llama «refrigeración líquida integral de cinco puntos» y coordina el enfriamiento de la batería, el puerto de carga, el cable, el dispensador y las baterías de almacenamiento energético que alimentan los cargadores.

Menos degradación con pulsos de litio

La carga extremadamente rápida puede dañar las celdas por acumulación de iones de litio en el ánodo. Para evitarlo, Geely ha desarrollado una tecnología de restauración por pulsos de iones de litio: micropulsos de corriente que intentan reactivar los iones atascados y volver a ponerlos en circulación. Así se podría reducir la degradación causada por las cargas repetidas.

En la previa del evento, algunos reportes ya mencionaban que la tecnología podría soportar unos 3.500 ciclos de carga y descarga con degradación limitada. Geely no detalló cuál es la tasa de carga máxima que pueden alcanzar sus coches, pero las cifras anunciadas ya superan a las de su principal rival.

Frente a BYD y a Occidente

La comparación con BYD es inevitable. El año pasado, BYD presentó sus cargadores Flash de 1,5 MW, que hacen un 10-70% en unos cinco minutos y un 10-97% en nueve minutos. El sistema de Geely recorta esos tiempos y, además, deja muy atrás los cargadores occidentales.

En Estados Unidos, los coches eléctricos con carga más rápida, como el Lucid Gravity o el Porsche Cayenne Electric, alcanzan un máximo de 400 kW de potencia de carga. El futuro Mercedes-AMG GT 4-Door Coupe llegará con 600 kW y un 10-80% en 11 minutos, una marca notable para Occidente pero muy lejos de los tiempos que ya se ven en China.

Este movimiento es solo el último de una guerra que no parece tener freno. En China, los fabricantes ya hablan de tiempos de carga en segundos: la diferencia entre los cinco minutos del BYD Blade 2.0 y los 4 minutos y 22 segundos del Geely Golden Brick ya se considera relevante. Ahora, con 4 minutos y 30 segundos para el 70%, la barra vuelve a subir.

La batalla también está en el despliegue

Donde BYD todavía puede tener ventaja es en el número de cargadores instalados. Según los datos publicados, BYD ya había instalado 10.000 cargadores Flash en China hasta agosto y planea llegar a 20.000 a finales de año, además de instalar 3.000 en Europa. Queda por ver si Geely es capaz de igualar esa escala de despliegue.

De momento, la compañía ha dejado clara su apuesta: del 10% al 70% en menos de cinco minutos, un ritmo que hace que cualquier otro sistema de carga parezca lento a su lado.