Florida se convierte en el primer estado de EE. UU. en prohibir de forma oficial el uso de lectores automáticos de matrículas (ALPR) en sus carreteras. El Departamento de Transporte de Florida (FDOT) emitió un memorando el pasado 31 de agosto de 2026 en el que revoca todos los permisos existentes para estos dispositivos instalados en la red de autopistas estatales. La medida afecta directamente a Flock Safety, la empresa más conocida por este tipo de tecnología, aunque también arrastra a otros proveedores.

¿Qué implica exactamente la prohibición?

El memorando, firmado por el director de operaciones del FDOT, Will Watts, ordena la retirada de todos los lectores de matrículas en un plazo de 30 días a partir de la fecha del documento. Si algún equipo supone un riesgo inmediato para la seguridad, el departamento puede retirarlo de forma inmediata. Además, el FDOT ha anunciado que no emitirá ningún nuevo permiso para sistemas de este tipo en el futuro. Pasado el plazo de 30 días, serán los propios equipos del departamento los que retiren los dispositivos que aún queden en pie.

Watts justificó la decisión citando «el uso indebido, las preocupaciones por la privacidad de los datos y los esquemas de vigilancia» que han salido a la luz, así como «un aumento exponencial reciente» en el uso de estas cámaras en las carreteras estatales. En el memorando, el directivo subrayó que el cambio es necesario para preservar «la soberanía y la calidad de vida de los floridanos».

Reacción de las fuerzas del orden locales

La decisión estatal ha tenido un efecto dominó inmediato. El sheriff de Jacksonville, T.K. Waters, anunció que su oficina dejará de usar los lectores de matrículas en todo el condado de Duval. En un comunicado, Waters señaló que, aunque la tecnología había sido «una herramienta de investigación enormemente valiosa», la decisión del estado y las «preocupaciones expresadas por los miembros de nuestra comunidad» le llevaban a concluir que «suspender el uso de esta tecnología es el curso de acción apropiado en este momento».

Otras oficinas del sheriff en Florida también se han sumado a la suspensión, incluidas las de los condados de Franklin, Liberty y Putnam.

Un movimiento que no es aislado

Florida no actúa en el vacío. La semana pasada, Tempe, Arizona, anunció el cierre de su red de 33 cámaras de Flock, citando el riesgo de uso indebido y la necesidad de mantener la confianza de la comunidad. Por su parte, el Departamento de Policía de Los Ángeles dejó expirar su contrato con Flock el pasado mes de julio. En Texas, aunque no se ha llegado a una prohibición total, el estado ha suspendido la financiación pública para tecnologías relacionadas.

La polémica detrás de Flock Safety

Flock Safety ha estado en el centro de la tormenta durante meses. Sus cámaras, equipadas con inteligencia artificial, no solo capturan matrículas: también registran el color, los detalles y otras características distintivas de los vehículos para crear perfiles individuales. Las críticas han llegado por múltiples frentes: desde denuncias por lecturas erróneas que contribuyeron a arrestos injustos hasta casos de agentes de policía que hicieron un uso negligente de los sistemas. Uno de ellos llegó a acosar a una exnovia y fue arrestado.

Además de Flock, otros proveedores como Axon, Genetec, Leonardo, Motorola Solutions y Verkada tienen equipos de vigilancia similares desplegados por todo el país. Una herramienta comunitaria llamada Deflock permite a los ciudadanos localizar estas cámaras en un mapa, independientemente del fabricante, y reportar nuevas instalaciones.

El futuro de la vigilancia en carretera

Con Florida marcando un precedente como el primer estado en prohibir de forma explícita estos sistemas, el debate sobre el equilibrio entre la investigación criminal y la privacidad ciudadana está lejos de cerrarse. De momento, el FDOT ha sido claro: los equipos deben desaparecer de las autopistas estatales en un plazo de 30 días, y no se concederán nuevos permisos. El reloj corre para los propietarios de las cámaras, que tendrán que retirarlas antes del 30 de septiembre de 2026 si no quieren que el propio departamento se encargue de hacerlo.