La startup china Even Realities acaba de unirse al club de los unicornios. Fundada por exempleados de Apple, la compañía ha levantado 150 millones de dólares en una ronda pre-Serie B liderada por Meituan y Tencent, alcanzando una valoración de 1.000 millones de dólares. Su propuesta rompe con la tendencia del sector: sus gafas inteligentes no llevan cámara ni altavoces, apuestan por una pantalla frontal que proyecta información en la línea de visión del usuario y ponen la privacidad en el centro.

Una apuesta por la productividad sin cámaras

El producto estrella es el G2, lanzado en noviembre de 2025. Pesan solo 35 gramos, están fabricadas con aleación de magnesio y titanio, y cuentan con una pantalla monocromática de 1.200 nits (frente a los 1.000 nits del G1), una frecuencia de actualización de 60 Hz y un área de visualización un 75 % mayor que la de su predecesor. Cuatro micrófonos capturan la voz del usuario, mientras un anillo acompañante, el Even R1, permite controlar las funciones mediante toques y deslizamientos.

Entre las funcionalidades destacan la traducción en tiempo real, el asistente Conversate –que lee conversaciones y ofrece explicaciones sobre términos complejos–, la navegación paso a paso y un teleprompter. Todo depende de la conexión con el teléfono, que la compañía ha ido mejorando con actualizaciones de la aplicación.

Privacidad como prioridad

El fundador y CEO, Will Wang, explicó a TechCrunch que las gafas inteligentes «son probablemente el dispositivo informático más personal que la gente llevará nunca». Por eso, la privacidad está integrada en hardware y software: las funciones de voz transcriben el audio a texto sin almacenar grabaciones, los datos se cifran y la infraestructura cumple con los estándares europeos. Mientras rivales como Meta y Snap apuestan por cámaras para capturar contenido y alimentar asistentes de inteligencia artificial, Even Realities se centra en gafas con pantalla que envían información directamente a la línea de visión del usuario, poniendo la privacidad en el centro.

De la ingeniería de Apple a la rentabilidad

Fundada en 2023 por exempleados de Apple –Wang trabajó en el Apple Watch y el iPhone– y otros cofundadores procedentes de la tecnología y de empresas ópticas de lujo como Lindberg, la startup lanzó su primer producto, el G1, en 2024. Superó su objetivo de vender 10.000 unidades, convirtiéndose en la primera compañía de su categoría en conseguirlo, según su CEO. En solo dos años pasó de 30-40 empleados a unos 300-400.

La ronda de financiación, una pre-Serie B, está liderada por Meituan y el inversor previo Tencent. Otros backers incluyen a Hillhouse, Sequoia China y Northern Light Venture Capital. Wang aseguró que la empresa ya es rentable, algo poco habitual en el sector de hardware.

¿Para quién son estas gafas?

El perfil del usuario típico es un varón profesional de entre 30 y 50 años. Una encuesta interna reveló que aproximadamente un tercio de los compradores son directivos de empresas. Las gafas cuestan 599 dólares antes de impuestos; con lentes graduadas o el anillo R1 –que añade sensores de salud como frecuencia cardíaca, pasos y saturación de oxígeno– el precio medio del pedido se sitúa en torno a los 1.000 dólares.

Even Realities fabrica en China pero aún no vende allí. Sus principales mercados son Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Oriente Medio y Europa. De hecho, EE.UU. es su mercado de más rápido crecimiento y alberga la mayor parte de su comunidad de desarrolladores. «La demanda allí es significativa, así que queremos asegurarnos de estar preparados primero», afirmó Wang.

La compañía también desarrolla una tecnología óptica propia, denominada Even HAO (Holistic Adaptive Optics), que integra el microchip, la óptica y la guía de ondas desde el diseño inicial. Y planea abrir la plataforma a aplicaciones de terceros para ampliar las capacidades de las gafas.