La ventaja silicio-carbono de OnePlus

Que Apple haya metido baterías más grandes en el iPhone 18 Pro no ha cerrado el debate: un OnePlus con ánodo de silicio-carbono sigue teniendo más capacidad que el modelo de Apple. La tecnología que lo permite ya está en varios móviles chinos y ha abierto la puerta a capacidades de entre 6.000 y 10.000 mAh sin que el móvil se convierta en un bloque enorme.

El material clave está en el ánodo, la parte de la batería que recibe la carga. El grafito ha sido la opción habitual por su estabilidad, pero el silicio ofrece diez veces más capacidad de almacenamiento. El problema es que el silicio es más volátil y tiende a expandirse cuando se carga con iones de litio, así que muchos fabricantes optan por un ánodo híbrido de silicio y carbono. Por ahora no ha trascendido una retirada masiva de dispositivos con estas baterías, y los usuarios se llevan más energía y más tiempo lejos del cargador.

Apple y Google no suelen hablar de baterías en público, y la sensación general es que han preferido mantenerse alejados del silicio-carbono por falta de confianza. Samsung, en cambio, acaba de estrenar esta tecnología en la serie Galaxy Z Fold 8. Mientras tanto, OnePlus la usa en varios terminales: el N6 monta una celda de 7.500 mAh y el Nord 6, que cuesta el equivalente a unos 500 dólares, llega a los 9.000 mAh.

Las cifras de autonomía son curiosas. Apple asegura en sus etiquetas energéticas de la UE que el iPhone 18 Pro aguanta hasta 52 horas y el Pro Max hasta 62. OnePlus anuncia tres días o más con el N6 y dos días y medio con el Nord 6, probablemente porque el procesador del Nord 6 consume más. En una prueba interna con reproducción continua de YouTube, el N6 aguantó 24,8 horas y el Nord 6 llegó a 26,9.

El truco de acero del iPhone 18 Pro Max

Mientras Apple no adopta el silicio-carbono, su diseño de batería también está dando que hablar. Según filtraciones recogidas por BGR, al menos un gran fabricante chino está trabajando en copiar la carcasa de acero del iPhone 18 Pro Max combinada con celdas apiladas. Esa combinación podría permitir baterías de hasta 10.000 mAh.

La ventaja del acero es que la estructura rígida evita parte de los problemas de las baterías de bolsa blanda. Al no necesitar tanto espacio para la disipación de calor ni para protegerse de una posible hinchazón de la celda, los componentes se pueden empaquetar con más densidad en un grosor menor. Esa es, probablemente, la razón por la que el iPhone 18 Pro Max, con una batería de 5.391 mAh y unos 21,06 Wh, puede superar las 19 horas de uso. El Samsung Galaxy S26 Ultra, con 5.000 mAh y 19,4 Wh, se queda en poco más de 16 horas.

La letra pequeña de Estados Unidos

Que esas baterías gigantes lleguen a Estados Unidos no está asegurado. Las normas federales limitan a 20 Wh el transporte de celdas y baterías de litio, y por eso la mayoría de los teléfonos vendidos allí se mueven en torno a los 5.000 mAh.

Hay ejemplos recientes de lo complicado que es sortear esa frontera. El OnePlus 15, descrito como el Android con mejor batería, tiene 7.300 mAh y llegó a venderse en el país, pero OnePlus ya se ha retirado del mercado norteamericano. El Xiaomi 17 Max, con 8.000 mAh, nunca se lanzó oficialmente en Estados Unidos.

Las compañías tienen vías para cumplir la norma. OnePlus usó en el OnePlus 15 una configuración de doble celda para que ninguna supere el límite. Apple, por su parte, opta por un firmware que reduce la capacidad efectiva durante el transporte y la desbloquea cuando el usuario activa el teléfono. Si los fabricantes aplican mecanismos parecidos, los Android con baterías enormes podrían terminar en las tiendas estadounidenses. De momento, la próxima generación de estos dispositivos sigue siendo una incógnita.