El Parlamento Europeo ha aprobado este jueves una prórroga de la normativa de ‘Chat Control 1.0’, que permite a las grandes tecnológicas escanear de forma masiva las comunicaciones privadas de los ciudadanos sin sospecha previa. La medida, que permanecerá vigente hasta 2028, ha salido adelante a pesar de que una mayoría de los eurodiputados votó en contra.

Una maniobra procedimental para sortear la oposición

La votación, que ha desatado una fuerte polémica, mostró que 314 eurodiputados votaron en contra de la regulación, frente a 276 a favor y 17 abstenciones. Sin embargo, el reglamento interno del Parlamento Europeo exige una mayoría absoluta de 361 votos para rechazar una propuesta que se tramita por el procedimiento de urgencia, un umbral que los opositores no alcanzaron por 47 votos.

Este procedimiento de urgencia, impulsado por el Partido Popular Europeo (PPE) —la mayor fuerza política de la cámara—, permitió saltarse los debates en comisión y forzar una votación directa. El PPE argumenta que la detección voluntaria de material de abuso sexual infantil por parte de empresas como Meta, Google o Microsoft es esencial para proteger a los menores. «No podemos irnos al receso de verano sabiendo que nuestros hijos no están protegidos», declaró el vicepresidente del PPE, Tomas Tobé, a principios de semana.

Vuelve el escaneo masivo de mensajes

Con esta decisión, las empresas tecnológicas con sede en EE. UU. recuperan la potestad de escanear mensajes privados sin orden judicial ni sospecha previa en plataformas como Instagram, Discord, Snapchat, Skype y Xbox, así como los correos electrónicos de Gmail y iCloud. Las publicaciones en redes sociales y los archivos en la nube ya podían ser escaneados antes de esta norma.

Quedan excluidos de esta práctica los chats cifrados de extremo a extremo, como los de WhatsApp y Signal, así como los servicios de mensajería y correo de proveedores europeos, que nunca han implementado estos sistemas de escaneo.

Críticas: «Una farsa que daña la democracia»

La aprobación ha generado una oleada de críticas entre defensores de la privacidad y activistas. Patrick Breyer, activista por los derechos civiles y antiguo eurodiputado, calificó la votación de «farsa» que «daña la democracia». «Nuestros hijos son los verdaderos perdedores en este proceso antidemocrático», afirmó Breyer. «Intentar proteger a los niños con vigilancia masiva sin sospechas es como fregar el suelo frenéticamente mientras el grifo sigue abierto».

Para el activista, la aprobación de esta norma intermedia supone un duro golpe para las negociaciones de una regulación permanente, conocida como ‘Chat Control 2.0’, que se reanudarán en septiembre. «Mientras los gobiernos de la UE puedan prorrogar su cómodo statu quo de escaneo masivo voluntario e indiscriminado, no tienen ningún incentivo para adoptar la estrategia de protección infantil del Parlamento, que es selectiva, jurídicamente sólida y mucho más eficaz», advirtió.

Datos que cuestionan la eficacia de la medida

Los críticos señalan que el escaneo masivo de comunicaciones no ha demostrado ser una herramienta eficaz contra el abuso infantil. Según datos de la Comisión Europea, el escaneo masivo de chats privados representó solo el 36 % de todas las denuncias por abuso en 2024; la mayoría procedían de publicaciones públicas y almacenamiento en la nube.

Además, la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania (BKA) informa que el 48 % de las alertas recibidas no tienen relevancia penal. Las estadísticas criminales revelan que el 40 % de las investigaciones resultantes se dirigen contra los propios menores. Y la propia Comisión Europea admite que no hay pruebas de que el escaneo indiscriminado haya aumentado las condenas penales o el rescate de niños.

Alexander Hanff, superviviente de abuso sexual infantil y defensor de la privacidad, fue contundente: «Como superviviente, necesitaba comunicaciones confidenciales para contar mi historia y conseguir justicia. La ‘Chat Control’ no se creó para proteger a los niños. Se trataba de que empresas como Meta o Google quisieran acceder a nuestros datos para obtener beneficios».

¿Qué sucede ahora?

La regulación intermedia aprobada hoy estará en vigor hasta 2028, o hasta que se alcance un acuerdo sobre una normativa permanente. Las negociaciones para la ley definitiva se reanudarán en septiembre, y el punto central de discordia sigue siendo si el escaneo de chats privados debe ser indiscriminado o limitarse a sospechosos de delitos identificados por la justicia.