El FMI desbloquea $138 millones para El Salvador, pero cierra la puerta a más compras estatales de Bitcoin
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Fondos aprobados, con matices bitcoineros
El Fondo Monetario Internacional completó la segunda y tercera revisiones del acuerdo con El Salvador y autorizó un desembolso inmediato de 101,96 millones de DEG, alrededor de $138 millones. El dinero llega a través del Extended Fund Facility (EFF) de 40 meses aprobado el 26 de febrero de 2025, con un acceso total cercano a los $1.400 millones.
Lo más llamativo no es el monto, sino la dispensa: el país incumplió algunos criterios de rendimiento, incluido uno ligado a la acumulación de Bitcoin. El directorio ejecutivo del FMI concedió exenciones «basadas en sólidas medidas correctivas y renovados compromisos».
A partir de ahí, el programa es bastante explícito: no se prevé más acumulación de Bitcoin más allá de las donaciones documentadas. El FMI añadió que seguirá reduciendo la implicación del Estado en actividades relacionadas con criptoactivos, reforzando la regulación y la gobernanza y mejorando la transparencia sobre las tenencias públicas de criptomonedas.
Chivo, menos estatal
Uno de los ejes de estas revisiones fue Chivo, la billetera oficial de Bitcoin. El FMI confirmó que la mayoría de la propiedad y el control operativo de Chivo ya pasaron a un operador privado; el gobierno salvadoreño conserva una participación minoritaria y responsabilidades de custodia.
El primer subdirector gerente del FMI, Dan Katz, describió esa transferencia como un paso bienvenido, aunque advirtió de que la exposición pública residual debe eliminarse por completo y de que aún quedan brechas de supervisión que vigilar.
El organismo también valoró los avances en reformas financieras, transparencia fiscal y medidas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CFT). La decisión refuerza la dirección marcada por el programa: menos Estado en la gestión directa de Bitcoin.
Ese repliegue tiene respaldo documental: las autoridades salvadoreñas demostraron que la acumulación posterior a la primera revisión del programa, en junio de 2025, provino de donaciones privadas. Es decir, no hubo compras adicionales financiadas con recursos públicos.
El matiz importa porque El Salvador había adquirido 1.090 BTC por valor de $100 millones en noviembre de 2025, lo que reabrió dudas sobre su cumplimiento del acuerdo con el FMI. La respuesta del organismo, avalada por la documentación, es que esas tenencias no se compraron con dinero estatal.
Mejores cifras macro
Más allá del cripto, las revisiones dejaron un balance económico positivo. La actividad superó las expectativas gracias a la mejora sostenida de la seguridad y a la confianza de los inversores. La consolidación fiscal avanzó según lo previsto y las metas de reservas y liquidez se cumplieron cómodamente.
Los indicadores seleccionados del FMI estiman un crecimiento del PIB real del 3,9% en 2025 y proyectan un 4,5% en 2026. Las reservas internacionales brutas se estiman en $4.814 millones para 2025 y en $5.346 millones para 2026.
Mientras tanto, Bitcoin volvió a superar los $86.000 y subió cerca de un 3% en 24 horas, tras pasar gran parte de la semana entre $83.000 y $85.000. El movimiento vuelve a poner $87.000 en el foco, aunque BTC continúa lejos de su máximo histórico.
Lo que dice el programa
La posición del FMI es precisa: no se prevé más acumulación de Bitcoin más allá de las donaciones documentadas. El desembolso aprobado mantiene viva la financiación del programa, mientras El Salvador conserva su participación minoritaria en Chivo y continúa con las reformas del sector financiero, la transparencia fiscal y las medidas contra el lavado de dinero.
Sobre el autor
Editora senior en Byte Horizon con más de una década analizando el corazón de los smartphones. Elena se especializa en pruebas de rendimiento extremo y hardware móvil. Su capacidad para desarmar y evaluar la durabilidad de los productos la ha convertido en la guía de confianza para quienes buscan tecnología que dure.