¿Imaginas una empresa donde tu jefe no solo te gestiona, sino que también se sienta a tu lado a picar código? Según algunos de los líderes tecnológicos más influyentes, ese es el futuro inevitable que la inteligencia artificial está forjando. Y los gestores tradicionales, esos que viven de las reuniones uno a uno, están en la diana.

Los mandos intermedios, una especie en peligro de extinción

Brian Chesky, CEO de Airbnb, lo ha dejado claro en el podcast «Invest Like The Best»: «No creo que los gestores de personas tengan ningún valor en el futuro». Y va más allá: «La gente que tiene muchas reuniones individuales recurrentes no va a sobrevivir. Ese tipo de estilo de liderazgo no va a funcionar».

Su mensaje es contundente: en la era de la IA, la supervivencia pasa por ensuciarse las manos. «No gestionas a las personas, gestionas el trabajo», sentencia Chesky, poniendo un ejemplo: si eres abogado, «tienes que leer realmente la jurisprudencia y tienes que involucrarte».

Pero Chesky no está solo en esta cruzada. Es parte de un coro creciente de ejecutivos tecnológicos que cuestionan el papel de los «gestores puros».

La IA escribe el guión (y el 60% del código)

Aquí viene el dato que pone contexto a todo. En una reciente conferencia de resultados, el propio Chesky reveló un número sorprendente: casi el 60% del código que producen los ingenieros de Airbnb está escrito por IA. «Eso significa que nuestros equipos lanzan más funciones e iteran más rápido», afirmó.

Y si la máquina escribe, el humano debe revisar y dirigir. Chesky ya está viendo el cambio: «Estoy viendo que muchos de nuestros gestores de diseño y de ingeniería están volviendo a programar o usando Claude Code».

«No hay lugar en Airbnb para ‘gestores de personas puros’ o ‘30.000 gestores que no se ensucian las manos’.» – Brian Chesky, CEO de Airbnb.

La implicación es clara: el mando que no contribuya directamente al trabajo tangible está condenado a la irrelevancia.

Una tendencia que se consolida en Silicon Valley

Esta filosofía ya se está traduciendo en acciones concretas en otras grandes tecnológicas. Coinbase anunció un recorte del 14% de su plantilla y su CEO, Brian Armstrong, fue directo: no habrá más «gestores puros» en la empresa. «Estamos aplanando nuestra estructura organizativa a un máximo de 5 capas por debajo del CEO/COO», escribió en un memo interno.

Según Armstrong, en la era de la IA, los managers deben convertirse más en «player-coaches» (jugadores-entrenadores) que se ensucian las manos junto a sus equipos.

La visión es compartida por otros pesos pesados. En marzo, Jack Dorsey, de Block, escribió junto al socio de Sequoia, Roelof Botha, que «no hay necesidad de una capa permanente de mandos intermedios». Mientras, durante años, Mark Zuckerberg, CEO de Meta, ha pregonado el valor de «aplanar» los equipos.

Firmas de consultoría como McKinsey & Company también recomiendan que las empresas usen agentes de IA para agilizar operaciones y reducir la necesidad de gerentes.

¿Qué significa esto para el futuro del trabajo?

Chesky admite que las implicaciones finales sobre cómo estructurar los equipos aún son inciertas: «Es demasiado pronto para decir». Airbnb no ha anunciado despidos planificados relacionados con esto; su último gran recorte fue en mayo de 2020, durante la pandemia.

Pero el mensaje de los líderes de la industria es inequívoco. La IA no solo está automatizando tareas, está redefiniendo radicalmente lo que significa liderar y aportar valor. El modelo del gestor cuya función principal es supervisar personas y celebrar reuniones parece tener los días contados. El futuro, según ellos, pertenece a los líderes que también son makers, los que conocen el oficio al dedillo y se atreven a codearse con la máquina. ¿Está tu jefe preparado para este nuevo mundo?