Imagina una fábrica donde las máquinas no son cajas con brazos, sino compañeros de trabajo con forma humana, capaces de aprender, adaptarse y trabajar codo con codo contigo. No es ciencia ficción, ya está sucediendo, y las líneas de producción del automóvil y la fabricación están a punto de cambiar para siempre.

La alianza masiva: miles de robots para Schaeffler

La empresa británica de robótica Humanoid acaba de firmar un acuerdo histórico. Van a desplegar miles de sus robots humanoides en las plantas de fabricación del gigante de la tecnología de movimiento, Schaeffler. Este no es un proyecto piloto, es una implementación masiva.

La primera fase arrancará en diciembre de 2026 y se extenderá hasta junio de 2027, inicialmente en dos sitios de Schaeffler en Alemania: Herzogenaurach y Schweinfurt.

El foco inicial será avanzar en aplicaciones de manipulación de cajas en un entorno de producción real, seguido de periodos de integración y validación en el mundo real.

Pero aquí está la clave estratégica: el acuerdo incluye una asociación de suministro de cinco años. Schaeffler se convertirá en el proveedor preferente de actuadores para Humanoid hasta 2031. Es una relación que los vincula comercial y operativamente, y que se basa en una alianza estratégica iniciada en enero y una exitosa prueba de concepto en abril donde un robot de Humanoid realizó tareas de recogida de contenedores.

BMW declara: «Este es el futuro de la producción automotriz»

Y mientras miles de robots se preparan para Schaeffler, un icono automovilístico hace su movimiento. BMW introducirá por primera vez robots humanoides en una planta de fabricación europea.

«Este será el futuro de la producción automotriz», afirma Michael Nikolaides, jefe de gestión de procesos y digitalización de BMW.

¿Por qué cambiar a robots con forma humana después de décadas de brazos robóticos? La respuesta de Nikolaides es clara: «Si tienes una forma humanoide, prácticamente puedes ubicarlo en cualquier lugar de trabajo donde un humano esté trabajando hoy porque tiene el mismo tamaño y las mismas capacidades». El objetivo es encajar la automatización en los procesos existentes, sin rediseñar costosas líneas de montaje.

Los robots, llamados Aeon y fabricados por Hexagon Robotics, están en fase de prueba en la fábrica de Leipzig y se prevé que trabajen en producción a partir del verano. Miden 1,65 metros, pesan 60 kg y pueden cargar 15 kg en ráfagas o 8 kg de forma continua. Vienen equipados con 21 sensores y fueron entrenados mediante teleoperación y simulaciones con software de Nvidia.

¿Cómo aprenden y por qué ruedan en vez de caminar?

El entrenamiento de robots está avanzando a velocidad de vértigo. Arnaud Robert, presidente de robótica de Hexagon, destaca el aprendizaje por imitación, donde el robot aprende observando cómo se realiza una tarea. Esto puede reducir el tiempo de entrenamiento de meses a días. Y la visión a medio plazo es aún más sorprendente: que un robot pueda simplemente observar a alguien durante un tiempo y luego unirse a la tarea.

Un detalle fascinante: Aeon tiene ruedas en lugar de pies. «Tiene más sentido en un taller porque Aeon puede rodar de un lugar a otro», explica Nikolaides. Su autonomía de batería es de tres horas, pero está diseñado para cambiarla él mismo en unos tres minutos. En BMW realizarán tareas como alimentar herramientas con piezas y operaciones de recoger y colocar para el ensamblaje de baterías.

Una tendencia imparable en la industria

BMW no está sola en esta carrera. Ya usó con éxito el robot Figure O2 en su planta de Spartanburg (EE.UU.), donde ayudó a construir 30.000 coches modelo X3 a la misma velocidad que un humano. La ventaja clave fue su capacidad para manejar variaciones: si una pieza se mueve un poco, el robot adapta su movimiento.

Otros fabricantes también están adoptando la tecnología: Toyota planea usar el robot humanoide Digit, Xiaomi ha probado sus propios robots en la producción de vehículos eléctricos, e Hyundai utilizará los robots Atlas de Boston Dynamics.

La motivación va más allá de la innovación. Nikolaides señala que estos robots pueden ayudar con trabajos repetitivos o físicamente exigentes, y abordar la escasez de mano de obra prevista. «Sabemos que faltará personal en cuestión de años, y los robots humanizados ayudan», afirma.

Así que olvida la imagen de líneas de producción llenas solo de máquinas estacionarias. El futuro está aquí, tiene forma humana, rueda por la fábrica, y está listo para trabajar. La revolución de los robots compañeros acaba de comenzar.