La compañía sueca de camiones eléctricos y autónomos Einride ha anunciado un acuerdo para adquirir 500 Tesla Semis, el mayor compromiso público con el camión eléctrico de Elon Musk hasta la fecha. Las primeras unidades llegarán el próximo mes de septiembre y se irán incorporando a la flota de forma progresiva durante los próximos 24 meses.

El pedido triplica la flota actual de Einride, que pasará de unos 250 camiones eléctricos a cerca de 750. La empresa cotizada en el Nasdaq bajo el símbolo ENRD (salió a bolsa en junio de 2026) gestionará todos los vehículos a través de su plataforma de software Saga AI, que se encarga de las rutas y los momentos de carga.

Cinco estados y un cliente estrella

Los Tesla Semis se desplegarán en cinco estados de EE.UU.: California, Texas, Nueva Jersey, Illinois y Georgia. El cliente ya confirmado es Amazon, que utilizará los camiones dentro de su red de carga Relay. Einride ya había cerrado un acuerdo previo con el gigante del comercio electrónico para sumar 75 camiones eléctricos y proporcionar infraestructura de carga en cinco ubicaciones estadounidenses.

“Este despliegue es otra prueba de que podemos ejecutar a la escala que exigen nuestros clientes”, declaró el CEO de Einride, Roozbeh Charli.

Financiación externa y cifras millonarias

El precio de los Tesla Semi varía según la autonomía: unos 290.000 dólares para la versión Long Range (500 millas) y unos 260.000 dólares para la Standard Range. Con 500 unidades, la factura se sitúa entre 130 y 145 millones de dólares. Sin embargo, Einride cerró junio con solo 748 millones de coronas suecas en efectivo (unos 77 millones de dólares).

La clave está en que el despliegue está “totalmente financiado con soluciones de financiación de terceros”, según el comunicado de la empresa. No se ha revelado la entidad prestamista ni las condiciones, pero el modelo de Einride siempre ha evitado que sus clientes asuman el riesgo de poseer los camiones.

El acuerdo también aspira a convertir aproximadamente 800 millones de dólares en ingresos anuales recurrentes potenciales (lo que la empresa denomina “joint business plans”) en capacidad de carga activa. Esa misma cifra aparece en el informe del primer semestre de Einride como pipeline pendiente de conversión, no como cartera de pedidos confirmada. Para contextualizar: Einride registró 27 millones de dólares en ingresos en el primer semestre de 2026, un 26% más en moneda constante, y un EBITDA ajustado negativo de 363 millones de coronas suecas.

Tesla, en busca de producción a escala

Del lado de Tesla, la noticia llega tras el inicio de la producción en alto volumen del Semi en su fábrica de Nevada, que comenzó en abril de 2026. La planta está diseñada para fabricar 50.000 camiones al año, pero la compañía ha moderado las expectativas de producción masiva para 2026 debido a la necesidad de aumentar la producción de baterías, especialmente las celdas 4680. Tesla presentó el concepto del Semi en 2017 y las primeras entregas a clientes como PepsiCo se produjeron en 2022, pero la producción en volumen sufrió múltiples retrasos por la pandemia y la escasez de suministros.

Dan Priestley, director del Semi en Tesla, defendió el camión con su argumentario habitual: “Los camiones pesados eléctricos ofrecen menores costes por milla gracias al ahorro de combustible, la reducción del mantenimiento y una mayor disponibilidad frente a los diésel”.

Un modelo de negocio que escala

Einride, fundada hace una década, se ha hecho conocida por sus pods autónomos sin cabina, pero ahora apuesta por el hardware de Tesla mientras mantiene su capa de inteligencia con Saga AI. La empresa ya opera una flota de unos 200 camiones pesados eléctricos propios para clientes como Heineken y PepsiCo. Además, ha adquirido recientemente la compañía de carga para vehículos eléctricos Flipturn, lo que permite ofrecer a sus clientes un paquete completo: camiones eléctricos y el software de carga para gestionarlos de forma eficiente.

Las primeras entregas de los Tesla Semis comenzarán en septiembre. El resto llegarán en fases durante los próximos dos años, ampliando la red de carga eléctrica de Einride en los corredores clave de Norteamérica.