El grupo privado Dialog, cofundado por Peter Thiel, ha sido noticia por una filtración que expuso información personal de sus miembros. Aunque la organización lo calificó como un «ataque cibernético criminal», una investigación de WIRED reveló que los archivos eran accesibles públicamente debido a una mala configuración del sitio web.

¿Qué ocurrió?

Dialog envió un correo a los afectados afirmando que un «criminal conocido» había hackeado sus sistemas. Sin embargo, cualquiera que visitara la página de registro de la aplicación del grupo podía acceder a los datos sin contraseña: bastaba con introducir un correo electrónico e inspeccionar el código de la página para ver los archivos internos.

«Esto es negligencia y un antipatrón no tan infrecuente», dijo Nicholas Weaver, miembro del equipo de seguridad de redes del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación.

Aaron Mackey, director legal adjunto de la Electronic Frontier Foundation, calificó de «descabellado» calificar el incidente como criminal, señalando que los usuarios simplemente «siguieron un enlace en un sitio web».

Datos expuestos

La filtración incluye una lista de 113 nombres de antiguos participantes (confirmada por Dialog) y otra de 222 personas registradas para un retiro en agosto cerca de Dublín, Irlanda. Entre los afectados hay un comandante de la OTAN, dos senadores de EE.UU., el secretario del Tesoro, un alto funcionario de inteligencia de la Casa Blanca y un oficial de inteligencia en servicio activo asignado a una unidad de operaciones especiales «Tier 1».

Los archivos contienen números de teléfono, direcciones, fechas de nacimiento, contactos de emergencia, tokens de autenticación y las puntuaciones internas que Dialog asigna para decidir admisiones, asientos y precios. En algunos casos, se incluyeron respuestas a cuestionarios que revelan opiniones políticas y predicciones personales.

La reacción de Dialog

La directora general Juliette Levine afirmó que el incidente fue «un hackeo ejecutado por un criminal buscado en Estados Unidos» y que habían cerrado temporalmente varios sistemas. Un abogado externo envió después una carta exigiendo a WIRED que entregara una copia de los datos, calificando la filtración como un «robo». WIRED se negó.

Descubrimiento del error

La exposición fue descubierta por maia arson crimew, una periodista e investigadora de seguridad suiza, que recibió una pista de dos fuentes. Crimew señaló que no explotó ninguna vulnerabilidad; simplemente accedió a los mismos archivos que cualquier visitante podía ver. La investigadora había sido imputada en 2021 por cargos de hacking, pero no ha sido condenada por ningún delito.

Implicaciones para la seguridad nacional

El Pentágono confirmó que su equipo de seguridad operativa está examinando el asunto. La Casa Blanca pidió a WIRED no revelar el nombre del funcionario del Consejo de Seguridad Nacional por razones de seguridad. Los archivos del oficial de inteligencia incluían notas internas que indicaban que era «difícil de encontrar en línea» y que la ausencia de información pública «tiene sentido» dado su rol.

Según Bradley Moss, abogado especializado en seguridad nacional, identificar unidades de misiones especiales puede implicar información clasificada. El expediente del funcionario del NSC, un exoficial de la CIA, contenía desde su fecha de nacimiento y dirección hasta la predicción: «El futuro espionaje apuntará más a tu comportamiento que a tus secretos».

Varios asistentes de alto perfil, como el columnista Ezra Klein, el actor Joseph Gordon-Levitt y la actriz Sophia Bush, explicaron públicamente su participación en Dialog, negando afinidad con Thiel. Klein escribió en X que no había visto ni hablado con Thiel; Gordon-Levitt lo describió como su «opuesto político e ideológico».

Las autoridades siguen evaluando el riesgo para los oficiales expuestos. Dialog no ha respondido a las preguntas de WIRED, y el Pentágono continúa su revisión de seguridad operativa.