¿Listo para ver las tripas de una empresa que ha perdido más de 37.000 millones de dólares desde su fundación y que ahora aspira a una valoración estratosférica? La documentación para la OPI de SpaceX ya está aquí, y las cifras son… de otro planeta.

El archivo S-1 por fin aterriza

Houston, tenemos el formulario. Tras semanas de especulaciones, SpaceX ha hecho pública su presentación S-1 ante la SEC, el paso obligatorio para salir a bolsa. Este documento monumental, divulgado el miércoles tras el cierre de los mercados, nos ofrece la disección financiera más transparente y reveladora de la historia de la empresa de Elon Musk. Y llega justo unas semanas antes de lo que se espera sea la mayor OPI de la historia, con una valoración objetivo de 1,75 billones de dólares. El ticker elegido en el Nasdaq será SPCX.

Aquí tienes el titular frío y duro: SpaceX perdió unos 4.900 millones de dólares en 2025 con unos ingresos superiores a los 18.000 millones, según datos confirmados por Reuters. Más de la mitad de esos ingresos provinieron de su servicio de internet por satélite Starlink, el verdadero motor de su negocio hoy en día.

El agujero negro (llamado IA) de SpaceX

Pero el verdadero protagonista del desfile de cifras es la IA. La reciente adquisición de xAI por parte de SpaceX no ha llegado precisamente para endulzar las cuentas.

La presentación revela que SpaceX destinó alrededor del 60% de sus gastos de capital en 2025 a su división de IA, algo así como 20.000 millones de dólares. Una cifra que, según Business Insider, es más del triple de lo gastado en sus segmentos de espacio y conectividad. Y ese enorme gasto tuvo una rentabilidad… cuestionable. Mientras el negocio principal sigue quemando efectivo, la división que alberga al chatbot Grok perdió miles de millones el año pasado y solo creció sus ingresos alrededor de un 22%, muy por debajo de otros laboratorios líderes en IA.

Aquí la paradoja que presentará Musk a los inversores: a pesar de los gigantescos números rojos, la empresa cree que el segmento de IA tiene la oportunidad de mercado más grande, valorada en la astronómica cifra de 26,5 billones de dólares.

El S-1 ofrece «la disección pública más vívida y financieramente iluminadora del negocio de SpaceX hasta la fecha», según TechCrunch.

Una apuesta por el futuro (llamado Starship)

Más allá de los números del pasado, el futuro de SpaceX está hipotecado al éxito de Starship. El cohete completamente reutilizable de carga pesada, que ha sufrido una serie de explosiones y rediseños técnicos en los últimos años, es la piedra angular. De hecho, se espera que la empresa realice el 12º lanzamiento de Starship esta misma semana. El futuro viaje a Marte, los centros de datos orbitales para entrenar IA y la participación clave en el programa Artemis de la NASA para volver a la Luna dependen de él.

La cuenta atrás para un gigante

¿Qué significa todo esto? Que el momento es ahora. El informe de Mashable señala que SpaceX está «acelerando» su cronograma de OPI con la mira puesta en hacerse pública el próximo mes. Los rumores apuntan a una fecha de listado el 12 de junio en el Nasdaq. Una avalancha de anuncios recientes, como las conversaciones con Google para lanzar centros de datos de IA en órbita y la asociación con Anthropic, parecen pasos calculados para pulir su atractivo ante los inversores.

La OPI está en marcha. El papeleo ya está sobre la mesa. Y ahora, por primera vez, todo el mundo puede echar un vistazo a los libros de contabilidad de la compañía que quiere llevar a la humanidad a Marte, mientras intenta construir la próxima gigante de la IA… y trata de convencer a Wall Street de que todo eso vale 1,75 billones de dólares.