California lanza incentivos de $135 millones para autos eléctricos: Rivian y Lucid se llevan una ventaja especial
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California quiere que más conductores se suban a un vehículo eléctrico (EV), y para lograrlo ha destinado $135 millones (o $135,5 millones, según la versión oficial del presupuesto estatal que entró en vigor el 1 de julio) a un nuevo programa de incentivos directos. La novedad no solo está en el monto, sino en una cláusula que beneficia exclusivamente a los fabricantes locales.
¿Quién recibe el dinero y cómo funciona?
El programa está diseñado para reemplazar, al menos en parte, el crédito fiscal federal de $7,500 que desapareció en septiembre del año pasado. El beneficio se aplicará como un descuento directo en el momento de la compra o el arrendamiento —»cash on the hood», como lo llaman en la industria—, sin necesidad de esperar a una declaración de impuestos.
Solo los compradores primerizos de EVs podrán acceder a estos descuentos, que deberán confirmar mediante una declaración jurada. Los montos propuestos, que deberá definir formalmente la Junta de Recursos del Aire de California (CARB, por sus siglas en inglés), son:
- $3,500 para autos nuevos cuyo precio de lista no supere los $50,000.
- $1,750 para autos usados con un precio de venta máximo de $25,000.
El costo del incentivo se dividirá a la mitad: la parte estatal se financia con el presupuesto, y los fabricantes participantes deberán cubrir el otro 50%.
La excepción que beneficia a Rivian y Lucid
Aquí viene el detalle que ha llamado la atención. El límite de precio de $50,000 no aplica para los vehículos fabricados por compañías con sede en California. Esto significa que Rivian (con sede en Irvine) y Lucid (en el área de la Bahía de San Francisco) podrán ofrecer el descuento completo incluso aunque sus modelos más económicos superen ese tope. Por ejemplo, el Rivian R2 parte desde los $57,990 en su versión Performance con paquete Launch, y el Lucid Air arranca en $70,900.
Tesla, por su parte, queda fuera de esta excepción. Aunque fue fundada en Silicon Valley y aún fabrica en la planta de Fremont, Elon Musk trasladó la sede corporativa a Austin, Texas en 2021. Aun así, muchas versiones del Model 3 y el Model Y sí califican al estar por debajo del límite de precio.
Contexto: las ventas de EVs caen en California
La medida llega en un momento complejo para el mercado eléctrico. Tras la eliminación del crédito federal, las ventas de EVs han caído al menos un 20% en la primera mitad de 2026 comparado con el mismo periodo del año anterior, según Cox Automotive. En California, que aspira a eliminar las ventas de autos de gasolina para 2035, la cuota de mercado de los vehículos eléctricos cayó del 25% al 15,7% en el primer trimestre del año, muy por debajo del objetivo estatal del 35%.
“La prima por un EV nuevo sigue siendo unos $5,500 más alta que por un modelo de gasolina, así que esto no llena todo el vacío, pero debería ayudar”, comentó Stephanie Valdez Streaty, directora de perspectivas industriales de Cox Automotive. “Los $1,750 para un EV usado, dado el volumen de unidades que están saliendo de leasing, podrían tener un impacto aún mayor”.
¿Un empujón suficiente?
No todos los analistas están convencidos de que el programa vaya a transformar el mercado. Loren McDonald, CEO de Chargeonomics, señaló que si los fabricantes ya están ofreciendo descuentos de $2,500 o $3,500 por su cuenta, el incentivo estatal podría no traducirse en un beneficio adicional real para el comprador. La clave estará en cómo se aplique: por ejemplo, si Hyundai suma el descuento de California a sus propias ofertas o lo restringe solo a modelos con baja demanda.
El programa también incluye una partida adicional de $135 millones para impulsar la venta de camiones y autobuses eléctricos de carga pesada.
Próximos pasos
El presupuesto estatal delega en CARB el diseño final del programa, incluidos los montos exactos de los descuentos. Según John Swanton, portavoz de la agencia, el lanzamiento está previsto para las próximas semanas y los detalles se darán a conocer el mes que viene. Eso sí, ya se anticipa que el sistema requerirá que los fabricantes paguen la mitad de cada incentivo, un modelo que podría generar debates sobre su implementación final.
Sobre el autor
Editora senior en Byte Horizon con más de una década analizando el corazón de los smartphones. Elena se especializa en pruebas de rendimiento extremo y hardware móvil. Su capacidad para desarmar y evaluar la durabilidad de los productos la ha convertido en la guía de confianza para quienes buscan tecnología que dure.