El FBI ha encendido las alarmas con un nuevo aviso público: los ciberdelincuentes están entrando a cuentas de redes sociales y servicios personales para robar imágenes y vídeos íntimos sin consentimiento. La agencia denomina a este contenido como imágenes íntimas no consentidas (NCII) y advierte que el material robado puede terminar publicado o vendido en mercados criminales, junto con nombres, teléfonos, correos y perfiles sociales de las víctimas.

¿Qué está pasando?

La advertencia, emitida como Public Service Announcement (PSA) por la oficina federal, detalla que los atacantes no solo buscan extorsionar a sus víctimas, sino también acosarlas, stalkearlas o incluso publicar el contenido robado en sus propias páginas de redes sociales. Según el comunicado del FBI:

«Las víctimas a menudo sufren revictimización a través del acoso, sextorsión, acecho u otros ataques dirigidos, como anunciar contenido robado en su propia página de redes sociales.»

Aunque este tipo de delitos no es nuevo, la alerta podría indicar que los incidentes están aumentando, según señaló Rachel Tobac, CEO de la firma de concienciación en seguridad SocialProof Security, en declaraciones a TechCrunch.

Métodos de ataque

El FBI identifica tres tácticas principales que los criminales están utilizando para acceder a las cuentas:

  • Adivinación de contraseñas y PINs: Los atacantes realizan cientos de intentos de inicio de sesión usando datos de filtraciones previas, perfiles públicos y sitios de leaks. A menudo aprovechan fechas de nacimiento, variaciones del nombre y otra información personal predecible.
  • Mensajes falsos de atención al cliente: La víctima recibe un texto o mensaje que alerta sobre el bloqueo de su cuenta. El criminal inicia una solicitud legítima de restablecimiento de contraseña y convence a la víctima para que le entregue el código de verificación.
  • Correos de phishing: Utilizan dominios y direcciones de correo que imitan a los oficiales, alertando sobre un «nuevo inicio de sesión» y redirigiendo a una página falsa de cambio de contraseña que roba las credenciales.

Estas técnicas no deben confundirse con los correos típicos de sextorsión que solo intentan asustar. Si un mensaje de ese tipo incluye una contraseña que todavía usas, cámbiala de inmediato en todos los sitios donde esté activa.

¿Quiénes son las víctimas?

El aviso del FBI señala que tanto adultos como menores están siendo blanco de estos ataques. Tobac destacó que los chicos jóvenes son especialmente vulnerables. En sus palabras:

«Estos ataques son un gran problema de salud pública, ya que a veces las víctimas se autolesionan como respuesta.»

El material robado puede ser utilizado para chantajear a las víctimas o simplemente humillarlas, generando un ciclo de acoso difícil de romper.

Cómo protegerte

El FBI recomienda varias medidas para reducir el riesgo de convertirse en víctima:

  • Usa un gestor de contraseñas para crear una clave única y larga para cada cuenta. No uses nombres, cumpleaños ni otra información pública como base de tus contraseñas o PINs.
  • Activa la autenticación multifactor (MFA), preferiblemente con passkeys o llaves de seguridad de hardware. Aunque MFA no es infalible —los códigos de un solo uso y las cookies de sesión también pueden ser robados—, nunca debes aprobar una solicitud inesperada ni compartir un código de verificación.
  • Desconfía de enlaces sospechosos en mensajes o correos que avisen sobre problemas en tu cuenta. Siempre abre la aplicación oficial del servicio o escribe la dirección web conocida directamente. Tampoco confíes en resultados de búsqueda patrocinados.
  • Evita almacenar imágenes sensibles en servicios conectados a internet, como redes sociales o la nube. Las filtraciones ocurren y ese contenido puede acabar en manos equivocadas.

Si ya eres víctima

Si descubres que han robado o compartido contenido íntimo sin tu consentimiento, el FBI insta a preservar cualquier enlace o evidencia, asegurar las cuentas afectadas y reportar el incidente a través del portal oficial de denuncias de NCII: ncii.ic3.gov. La agencia recuerda que denunciar es el primer paso para detener la revictimización.