Airbnb prohíbe las tareas de limpieza a los huéspedes y los anfitriones amenazan con irse
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Airbnb ha abierto otro frente con sus anfitriones. La plataforma anunció por correo electrónico el miércoles una política que, para todas las reservas hechas a partir del 20 de noviembre, prohíbe obligar a los huéspedes a hacer tareas de limpieza que normalmente realizaría un profesional: quitar las sábanas, lavar y guardar la vajilla, poner lavadoras o sacar la basura de la propiedad.
El cambio llega después de años de quejas de viajeros que pagaban cuotas de limpieza y aun así recibían listas de tareas antes del check-out. Airbnb ya había movido ficha: en 2023 dijo que más de 260.000 anfitriones habían reducido o eliminado esas cuotas, y desde mayo de 2025 muestra por defecto el precio total con cuotas incluidas e impuestos aparte. En 2024, la empresa fue objeto de escrutinio por las cuotas de limpieza que algunos anfitriones añadían después de la reserva.
Lo que sigue permitido
La nueva norma no elimina toda petición razonable. El portavoz de Airbnb, Simon Letouze, explicó a WIRED que los anfitriones pueden seguir pidiendo, por ejemplo, que los huéspedes dejen los platos sucios en el fregadero. La compañía también menciona como permitido pedir duchas cortas en zonas con restricciones de agua por sequía o usar contenedores de basura a prueba de osos en áreas con fauna salvaje.
Airbnb señaló que no se puede eludir la norma listando tareas en la sección ‘Requests’. En un grupo de Facebook, un anfitrión publicó lo que aseguró ser una captura de un intento fallido de pedir que se lavaran platos, se recogieran toallas o se llevara la basura hasta un contenedor; la interfaz marcaba las frases en rojo y mostraba un aviso de que no debía pedirse esa tarea. Otra idea fue mover las normas a otras secciones del anuncio; Airbnb no respondió de inmediato a WIRED sobre si funcionaría.
Contratos y reacciones
Desde la misma fecha, Airbnb también prohíbe exigir a los huéspedes que firmen contratos separados, con excepciones limitadas a requisitos legales locales, estancias largas o el acceso a un servicio opcional como el alquiler de un carrito de golf. Cuando aplique una excepción, el anfitrión debe indicarlo en el apartado correspondiente del anuncio. Airbnb advierte de que no ayudará a hacer cumplir esos contratos.
En foros oficiales, Reddit y Facebook hay quien amenaza con retirar su propiedad o dejar la plataforma si no hay cambios; también se ha propuesto una huelga coordinada de uno o dos días sin anuncios. Algunos anfitriones defienden que las tareas básicas son necesarias para mantener condiciones sanitarias y proteger la propiedad, y otro lamentó que la medida acerque la experiencia al modelo de hotel y aleje el toque personal. Otros plantearon vías alternativas, como un manual de la casa que el huésped debe leer y confirmar con una palabra clave, aunque varios recordaron que esa fórmula no es aplicable ni está permitida.
Los huéspedes, en cambio, celebran la decisión. Durante años han denunciado pagar cuotas de limpieza altas y tener que limpiar ellos mismos antes de marcharse. Algunos dicen que no les importa poner el lavavajillas o quitar las sábanas mientras no les cobren una cuota de limpieza elevada.
Daños, limpieza y AirCover
Airbnb ya tiene normas básicas para los huéspedes: tratar la casa como propia, tirar la basura al contenedor y no dejar platos llenos de moho. Si algo se rompe o desaparece, se espera que el huésped pague una cantidad razonable para repararlo o sustituirlo. El programa AirCover reembolsa hasta 3 millones de dólares por ciertos daños causados por huéspedes, incluidos muebles, coches y otros objetos, y cubre también tareas como eliminar el olor a tabaco o limpiar accidentes de mascotas.
Las cuotas de limpieza, según la política, solo deben cubrir tareas estándar de rotación entre estancias, como lavandería y aspirado. Los anfitriones no pueden cobrar penalizaciones por no realizar tareas de check-out, aunque sí pueden dejar reseñas basadas en la limpieza del huésped.
El cambio se aplica a las reservas realizadas a partir del 20 de noviembre. Quienes incumplan pueden recibir avisos y, en casos graves, ver retirados sus anuncios o ser expulsados de la plataforma.
Sobre el autor
Ingeniera de hardware y gamer de corazón. En Byte Horizon, Sofía desglosa desde las tarjetas gráficas más potentes hasta las últimas tendencias en VR. Su enfoque técnico asegura que los entusiastas del alto rendimiento siempre tengan la configuración óptima para sus estaciones de batalla.