Los bancos centrales de la UE quieren reescribir una regla central de MiCA: la que obliga a las stablecoins a mantener una parte fija de sus reservas en depósitos bancarios. En su respuesta a la revisión que la Comisión Europea está haciendo del reglamento, publicada el martes, el Sistema Europeo de Bancos Centrales (ESCB) propone sustituir ese umbral fijo por requisitos de liquidez mínimos para los activos de reserva.

La nueva propuesta del ESCB

Hoy, los emisores de tokens no significativos vinculados a monedas oficiales deben mantener al menos el 30% de las reservas en depósitos en entidades de crédito de la UE. Para las stablecoins significativas, ese porcentaje sube al 60%. El planteamiento del ESCB es eliminar ese mínimo obligatorio y evaluar en su lugar cuánta parte de las reservas puede convertirse en efectivo en uno y cinco días hábiles.

Según los borradores de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) publicados en 2024 y citados por el ESCB, las stablecoins significativas deberían tener al menos el 40% de las reservas en activos con vencimiento en un día hábil y el 60% en cinco días. Para los tokens no significativos, los umbrales serían del 20% y el 30%.

Por qué los depósitos preocupan a los bancos centrales

El argumento central es que un depósito bancario obligatorio crea un canal de doble sentido entre las stablecoins y la banca. El ESCB sostiene que la norma actual une el destino de los emisores al de las entidades de crédito: una retirada rápida de depósitos durante una corrida podría trasladar problemas de liquidez a los bancos.

La preocupación tiene un precedente reciente. Durante las turbulencias bancarias de marzo de 2023, Circle mantenía parte de las reservas de USDC en Silicon Valley Bank, y la incertidumbre sobre esos fondos presionó la paridad del token. Según un análisis del BCE, la capitalización de USDC cayó un 26% en un mes.

La alternativa propuesta permitiría a los emisores usar otros instrumentos para cumplir con la liquidez, como acuerdos de recompra inversa a un día y bonos soberanos a corto plazo. Los depósitos seguirían siendo elegibles, pero sin una cuota mínima asignada. Eso daría a los emisores más margen para decidir cómo componer sus reservas.

Cambios y salvaguardas

La propuesta no elimina la supervisión. Los emisores seguirían sujetos a requisitos de autorización, gobernanza, capital, auditorías, segregación de reservas, reembolso y supervisión prudencial. También tendrían que cumplir límites de concentración, exigencias de sobrecolateralización y reglas de elegibilidad.

Los borradores de la EBA incluyen, por ejemplo, un tope del 25% de las reservas en un único banco sistémicamente importante y del 1,5% de los activos totales de ese banco. Los valores e instrumentos del mercado monetario de un mismo emisor en la categoría de recorte de referencia del 0% estarían limitados al 35% de las reservas.

Reuters y Cinco Días informaron el 22 de septiembre de que el ESCB quiere eliminar ese mínimo fijo. Las respuestas a la consulta de la Comisión Europea podrían servir de base para una futura propuesta legislativa.

Aviso sobre el cumplimiento

El ESCB también advierte de dificultades materiales para hacer cumplir MiCA: empresas cripto no conformes todavía pueden llegar a clientes de la UE pese al régimen de licencias. En enero de 2026, las stablecoins denominadas en euros tenían una capitalización de unos 450 millones de euros, frente a unos 300.000 millones de dólares de las denominadas en dólares.

El respaldo parcial de Tether

El consejero delegado de Tether, Paolo Ardoino, dijo que la posición del ESCB coincide con la advertencia que la compañía había lanzado sobre la cuota obligatoria de depósitos bancarios. Para Tether, concentrar reservas en bancos comerciales puede transmitir problemas entre un emisor y un prestamista. La compañía también retiró del mercado su stablecoin en euros, EURT, mientras pedía un marco más prudente.

Eso no resuelve, sin embargo, el resto de sus objeciones al marco europeo: USDT sigue fuera de los tokens emitidos bajo una autorización MiCA y la compañía mantiene diferencias más amplias con el reglamento.

En paralelo, el BCE ha lanzado Pontes, una iniciativa para liquidar activos tokenizados sin recurrir a stablecoins. La consulta sobre MiCA sigue abierta hasta el 30 de septiembre.