El fin de una era para los trabajos precarios

Amazon ha anunciado el cierre definitivo de Mechanical Turk (MTurk), su plataforma de microtareas por encargo, para el próximo 30 de septiembre. La decisión, comunicada a través de un mensaje en el sitio web del servicio, marca el final de un proyecto que durante más de dos décadas permitió a miles de personas ganar dinero completando pequeñas tareas online. La causa principal, según la propia compañía, es el avance imparable de la inteligencia artificial.

«Evaluamos regularmente nuestros programas, herramientas y servicios, y realizamos ajustes basados en esas evaluaciones», explicaba el mensaje publicado el martes en la web de MTurk.

¿Qué era Mechanical Turk?

Lanzada en 2005, Mechanical Turk nació como una solución interna de Amazon para eliminar duplicados en listados de productos. Pronto se convirtió en un servicio externo que permitía a empresas y particulares externalizar tareas que los ordenadores no podían hacer bien: transcripción de audio, moderación de contenido, validación de datos, participación en encuestas, etc.

La plataforma se hizo particularmente popular entre investigadores académicos que buscaban datos de encuestas y también entre trabajadores autónomos que buscaban ingresos flexibles. En su punto álgido, MTurk contaba con más de 500.000 trabajadores registrados. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, bautizó el servicio como «inteligencia artificial artificial» en un artículo de 2007 en The New York Times.

Sin embargo, la verdadera inteligencia artificial ha terminado por hacer gran parte del trabajo que MTurk estaba diseñado para resolver. Según un estudio de 2023, entre el 33% y el 46% de los trabajadores activos en la plataforma ya utilizaban modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs) para completar sus tareas, una muestra de cómo la propia tecnología estaba canibalizando el servicio.

El impacto en los trabajadores

Para muchos, MTurk era una puerta de entrada al mundo del trabajo digital. Los microtrabajos pagaban desde pocos centavos por tarea, pero ofrecían flexibilidad horaria y geográfica que un empleo tradicional no daba. Gig workers de todo el mundo encontraban en la plataforma una fuente de ingresos complementaria.

Ahora, esos mismos trabajadores están migrando hacia otras opciones. Empresas como Uber ya ofrecen trabajos de etiquetado de datos para entrenar modelos de IA. Incluso ha surgido un mercado para vender directamente datos o documentos a compañías de entrenamiento de inteligencia artificial.

¿Qué pasará con los datos y las tareas?

Amazon Mechanical Turk no solo servía para tareas esporádicas: también era una herramienta clave para el desarrollo de aprendizaje automático. La compañía lo promocionaba como un recurso para entrenar algoritmos, pero hoy los esfuerzos de entrenamiento de IA se centran en conjuntos de datos del mundo real y en el uso de modelos generativos. La propia web de MTurk lo describía como «un mercado de crowdsourcing que facilita a individuos y empresas externalizar procesos y trabajos a una fuerza laboral distribuida».

La decisión de Amazon no es repentina: el mes pasado, la compañía dejó de aceptar nuevos usuarios en la plataforma, anticipando el cierre definitivo que ahora se confirma para finales de septiembre.

Con la inteligencia artificial asumiendo tareas antes reservadas a humanos, el ocaso de Mechanical Turk simboliza una transformación profunda en el mundo del trabajo digital. El próximo 30 de septiembre será el último día en que los trabajadores puedan completar tareas en la plataforma. Amazon no ha detallado si migrará los datos o si ofrecerá alternativas a los usuarios activos.